La joven referente radical resaltó la figura del líder del Frente Renovador y se mostró crítica con la estructura partidaria del radicalismo que decidió tener un acuerdo político con Macri. Rechazó la antinomia peronismo-antiperonismo.
Cecilia Moreau visitó LaNoticiaWeb TV y resaltó la figura de Sergio Massa. Además se expresó duramente en contra de la decisión de la Convención Radical de hacer un acuerdo político con Mauricio Macri.
¿Tenés el corazón radical?
Como siempre. Si.
Pero tenemos que ubicar la coyuntura. ¿Estás cerca de Leopoldo, de los radicales que se sumaron a Macri, o de los que buscan una salida con Massa?
La Argentina que viene es un país donde el consenso y la búsqueda de diálogo, los acuerdos parlamentarios, no sean excepciones. Sergio Massa creo que es una figura que puede representar eso, y tiene la capacidad de diálogo que debe haber para articular con distintas fuerzas. No tiene posiciones extremistas, no creo que pueda llevar al país a una situación de retroceso, como podría hacer Macri. No me da la sensación que sea un peronista con el que no se pueda hablar, al contrario.
Estás en la sintonía del jujeño Morales, Naidenoff, Cano.
Me parece que es la posición que más representa al radicalismo que tiene territorialidad. Los candidatos a gobernadores hacen este planteo, porque Sergio tiene aceptación en el interior, lo ven como al hombre que puede reordenar el PJ de esas provincias y terminar con situaciones caudillescas que son terribles para la calidad de vida de la gente, como Alperovich en Tucuman o Insfrán en Formosa. Está dispuesto a construir este proceso con los radicales, dijo que acompañaba a Naidenoff, a Cano, a Morales.
Fue una vergüenza el exabrupto de la Senadora Rojkes, la esposa de Alperovich. Son increíbles los niveles de gobierno feudal.
Además creen que son sus provincias, que son dueños del territorio, del Parlamento, la Justicia, y la calidad de vida se empobrece más. El límite es sin duda esta elección, intentando construir una alternativa política con distintas fuerzas de la oposición. Creo que la Convención Radical cometió un gran error en Gualeguaychú cuando definió que hay que acompañar a Macri. Primero porque el radicalismo no tiene ni tuvo nada que ver con las posiciones que defiende Macri; y en segundo lugar porque limita este proyecto de construcción en las provincias, donde sin el socialismo, el GEN, el Frente Renovador, es muy difícil terminar con tantos años de gobierno de un mismo signo. El negocio de algunos, o la foto que se querían sacar con Macri, terminó perjudicando el desarrollo territorial.
Y la foto ni siquiera la vimos todavía.
No sé si la van a tener. Es un acuerdo muy complicado. Nadie sabe de qué se trata. Y además hay un destrato que sufren los actores del radicalismo por parte de los referentes del PRO. Sanz ya debería haber renunciado a la presidencia del partido. Es una vergüenza. No me parece que Macri se quiera mostrar con Sanz o con radicales.
Parecía que en Córdoba iba a apoyar a Aguad, y ahora vimos que acompaña a un empresario lechero del PRO.
Lo mismo le pasó a Ramón Mestre, que gobierna la ciudad hace tiempo, tiene el acompañamiento de todos los intendentes peronistas, es una figura joven del radicalismo, sus convencionales apoyaron la propuesta de Sanz. Y a la semana Macri fue a Córdoba a levantar a un candidato que no tiene nada que ver con la política, ni siquiera con su propia construcción con Juez y Baldassi.
En Radio Urbana le pedimos a Federico Pinedo que nos convenza que esto no se trata de un frente antiperonista. Escuchaba a tu padre Leopoldo decir que Alfonsín marcó un final a la etapa peronismo-antiperonismo. Esto parece un retroceso de 40 años si hay que hacer un frente antikirchnerista. ¿Esta amenazada la República como para justificar una unión así?
Hay cosas que tienen que ver con la calidad institucional que hay que mejorar mucho. Cosas relacionada con la Justicia, el funcionamiento del Parlamento, la falta de consenso que provoca el gobierno. Pero la República en sí no está en riesgo. No nos vamos a levantar mañana y sufrir un Golpe de Estado. Es fácil esconderse detrás del riesgo republicano y no hablar de la distribución del ingreso, donde seguramente no pensamos lo mismo que Macri, como tampoco en Educación, Justicia, como resolver problemas estructurales. El otro error del radicalismo, además de no discutir lo programático, es quedar pegados de nuevo a figuras como Cavallo que festejó la Convención Radical.
Eso fue un balde de brea.
Son cosas que ya nos hicieron mucho daño. Ya tuvimos la experiencia de De La Rúa y Cavallo como para intentar repetirla. Argentina necesita una nueva etapa, caras nuevas, no buscar la confrontación. Cuando se conformó la Alianza tenía una pata peronista, y nos hicimos cargo y se intentó gobernar. Hay que mirar para adelante y dejar las antinomias de lado.
