El presidente de la entidad, Matías Ronconi, visitó LaNoticiaWeb TV y explicó el invaluable trabajo que realizan en el Conurbano. El respaldo de los municipios de San Martín y Tigre. “Es imposible trabajar en desnutrición infantil sin la ayuda y articulación del estado”, sostuvo. La gran subasta para juntar fondos el 14 de noviembre. VIDEO.
Matías Ronconi, presidente de la Asociación Civil Pequeños Pasos, visitó LaNoticiaWeb TV y explicó el invaluable trabajo que la ONG realiza en el Conurbano.
¿Qué hace Pequeños Pasos?
Arranca en el año 2007 con un grupo de amigos, éramos tres, comenzamos a conversar y decidimos poner manos a la obra, trabajando para mejorar la calidad de vida de la gente. Queríamos hacerlo desde algún lado y decidimos armar una ONG, empezamos con todo el papelerío y comenzamos a caminar y trabajar en algunos asentamientos y algunos lugares del Conurbano que veíamos que necesitaban ayuda.
Trabajan con infancia y siguen el tema de desnutrición.
Así es. Trabajamos en la primera infancia. Cuando arrancamos no sabíamos bien para qué lado encarar, pero conocimos a Conin, la cooperadora para la nutrición infantil y eso nos llevó a enfocarnos en la primera infancia, en niños de cero a cinco años en desnutrición, con el objetivo de mejorar la calidad de las familias desde ese lado.
¿Desde qué lugares están apuntalando esta tarea en el Conurbano? Tengo entendido que están en Tigre, en José León Suárez de San Martín…
Arrancamos en San Martín, en su momento, Gabriel Katopodis nos había comenzado a ayudar a conocer gente de la zona que él ya había caminado muchísimo. De esta manera pudimos conocer en Carcova un hogar donde empezamos a trabajar. Son guarderías que atienden a chicos durante la semana y nosotros íbamos los días sábados a atender a la madres, a conocer el peso de sus niños, y el estado de estimulación y nutrición. Luego, con un grupo de profesionales comenzamos a caminar diversas zonas. El día de hoy estamos en Costa Esperanza, luego de muchos años de trabajo y de haber realizado muchos estudios antropométricos. Tenemos caminado, muchísimos, los asentamientos de San Martín y el Conurbano. En Costa Esperanza tenemos un centro que atiende hoy a no menos de setenta niños todos los días, también a sus madres, brindándoles, sobre todo, mucha educación.
¿Cómo trabajan?
Una vez que detectamos ese grado de desnutrición de los niños los invitamos a ser parte del programa. El programa tiene cuatro ejes principales, la pediatría, la nutrición, la estimulación y el trabajo social. Esos profesionales van atendiendo a la madre y al niño y van dando la solución integralmente. Evalúan a la familia de manera integral. O sea que hay una transversalidad de datos muy importante y eso hace que la solución sea real. El trabajador social acompaña mucho a la madre y a partir de estos cuatro ejes hay muchos programas de capacitación y educación para la madre. La intención es educar a la madre, que es el factor principal de cambio en una familia.
¿Cómo son los resultados?
Excelentes. El 90% de las madres que se comprometen y participan salen adelante con sus niños. Queremos llegar a la madre, desde el día uno de su embarazo. Si logramos eso, el éxito es absoluto. Cuando uno llega con un niño recién nacido, o de año y medio, uno está llegando tarde. Porque la desnutrición se convierte en algo crónico. Es decir que ya se puso el freno de mano, ese cerebro dejó de desarrollarse como correspondía y las consecuencias se suceden a través de los años: deserción escolar, no comprensión de textos, los niños terminan a los 7 años en una calle sin poder estar en un colegio.
¿Cómo trabajan con el complemento del estado? Pienso en la provincia y en los intendentes.
Desde el primer día que nos involucramos en esto, creemos que es imposible trabajar en desnutrición infantil sin la ayuda y articulación del estado. El trabajo que estamos realizando tiene un acompañamiento fuerte desde Tigre y San Martín. Articulamos muchísimo con Malena Galmarini. Gabriel Katopodis ha puesto todo su equipo.
Más allá que ustedes tienen las puertas abiertas de las sedes para que los padres concurran, también trabajan en los barrios persuadiendo a las madres para que se acerquen.
Sí. La clave es encontrarse con esa madre y trabajar muchísimo con ella. Su educación es la que va a terminar de transformar la vida de sus hijos. Uno cuando se encuentra con un niño de cero a dos años, ese chiquito no tiene la posibilidad de decidir absolutamente nada y la madre sí está en condiciones de trasladarle un conocimiento, mucho amor y tiempo.
Pequeños Pasos necesita dinero. Se nutre de fondos de los privados y el próximo viernes 14 de noviembre, la gran subasta en el Palacio San Miguel.
Nosotros todos los años tratamos de organizar un evento que sea el que nos deje traccionar durante el año todas las actividades que realizamos. Porque, además, el equipo de profesionales que trabaja necesita la movilidad para que sea posible el trabajo que realizamos. El próximo 14 de noviembre, viernes, a las 20 horas, hacemos una subasta, Arte por Amor, en el Palacio San Miguel.
O sea que hay gente que entrega sus obras de arte por esta causa…
Sí. Más de 40 artistas donan el 100% de su obra. Artistas de renombre en la Argentina y reconocidos en el mundo. Esas obras son subastadas esa noche y está la participación, también, de muchísimas empresas que en el año nos acompañan.

