No hubo escribano público para dar fe del acto, pero el diputado nacional Martín Insaurralde ratificó su pertenencia al Frente para la Victoria, asumió su condición de precandidato a la Gobernación por ese espacio y descartó un eventual pase político al Frente Renovador de Sergio Massa.
Todo en apenas dos minutos de declaración. Apenas una levedad del discurso, después de varios días de controversia política dentro del kirchnerismo por su presencia del domingo en Tigre, con Massa, mientras el oficialismo estaba de festejo en Plaza de Mayo con la presidenta Cristina Fernández.
“(El traspaso al Frente Renovador) es parte de los rumores. Me honra que la presidenta me haya distinguido con su respaldo a mi candidatura en 2013. Soy del Frente para la Victoria y sigo apoyando el proyecto presidencial de Daniel Scioli”, explicó Insaurralde en la feria del libro de La Plata.
En compañía del intendente local, Pablo Bruera, recorrió los stands con menos complejidades que el mundo televisivo. Esa cercanía con la política-espectáculo provocó la reacción descalabrada de Carlos Kunkel: “A un país o una provincia no se los gobierna con frases pintorescas en un programa de la farándula, ni andando por ahí con bataclanas, paseándose”, dijo el diputado más próximo a la Casa Rosada.
Con el adelantamiento de los tiempos de campaña, cada uno atiende su juego. Insaurralde se ocupa del suyo y por eso ayer al mediodía también estuvo en la Gobernación. Se reunió con el jefe de Gabinete, Alberto Pérez. Ambos se confortaron con mediciones de encuestas. Aseguran que de la única renuncia de la que hablaron fue la de Ramón Díaz a River.
