A poco del inicio de las sesiones ordinarias, el concejal possista de San Isidro manifestó sus sensaciones y habló de "una nueva generación representada en las distintas bancas". Respaldó al intendente en su lanzamiento por la Gobernación y respondió a las críticas opositoras. Habló de la cuestionada rezonificación del Hipódromo.
En vísperas del inicio de sesiones en el Concejo Deliberante de San Isidro, el edil oficialista Jorge Álvarez dialogó con Eduardo Román, conductor de LaNoticiaWeb TV, acerca de sus expectativas y lo que se le vendrá al intendente Gustavo Posse, quien ya se lanzó como candidato a gobernador.
Arranca una nueva etapa en el Concejo Deliberante, con Carlos Castellano como nuevo presidente del cuerpo...
Efectivamente es una nueva etapa, que forma parte de una trayectoria que tiene San Isidro en la cual a Rita Kuzis le ha tocado llevar a cabo una transición política, donde pasó de dirigir un Concejo Deliberante de caudillos a uno mucho más diverso, con una multiplicidad de actores y representación política. Y con una nueva generación representada en las distintas bancas, con gente joven tanto del FpV, de los partidos vecinos y del Frente Cívico Progresista. También, hay una camada generacional en la cual hay personas que se han formado en estos 30 años de democracia en la cual tanto Pablo Fonanet, Andrés Rolón y sobre todo Carlos Castellano son un claro reflejo de esto. Son militantes que se acercaron a partidos políticos y se formaron. Muchos de ellos hicieron toda su carrera en ese cuerpo: primero como militantes, asesores o secretarios de bloques. Fueron creciendo y hoy ocupan espacios de representación. Entonces me parece que será una etapa que tendrá un reflejo de una Argentina más democrática y propensa al diálogo. Hay un lindo camino por recorrer.
San Isidro, en el próximo año y medio, estará en el centro de la escena respecto a las cuestiones provinciales. Su intendente no oculta su deseo de pelear por la Gobernación y la oposición en el Concejo Deliberante estará castigando a raíz de esta situación. De hecho, se planteó qué pasaba con los recursos públicos en la campaña que la Municipalidad realizó en la Costa. Ustedes, que trabajan junto al intendente, tendrán que ver qué pasa en este equilibrio en el cuerpo legislativo...
Creo que lo primero a tener en cuenta es que hay un escenario en la política argentina que está como "match point": la pelota puede caer para un lado o el otro. Cada uno de los protagonistas de esta época tiene la posilibidad de que caiga para un lado o para el otro. Hay un ciclo que da la impresión de haber llegado a un techo y expresa cierto agotamiento. Da la impresión también que la sociedad está buscando otras cosas y al menos eso ha demostrado la expresión popular. Claramente hay una posibilidad de hacer una construcción de cara a 2015 mucho más amplia y diversa.
En enero, Massa me decía que en una fuerza nuevo es lógico que sus dirigentes tengan que mostrarse, como Posse, Cariglino, Giustozzi, De la Torre...
En ese escenario que señalás, está el desafío de poder desarrollar una oferta política y programática que represente a distintos sectores. Si se puede llevar a cabo una propuesta de esas características y no una expresión de un partido político, como podría ser el peronismo, que trata de renovar sus caras y hacer un proceso gatopardista para continuar, dirigentes que tienen una historia de gestión y amplitud en su construcción de gobierno, como Gustavo Posse, tienen condiciones de sobra para poder postularse y decirle a la ciudadanía: "Ésta es mi historia, ésta es mi capacidad gestión y esto es lo que quiero hacer". Si se da ese escenario, claramente estamos ante un proceso de consolidación de ese cambio en la continuidad que se está viviendo en San Isidro. Que muy pocos ven. Porque el microclima al cual hacés mención, de algunos compañeros de la vida política de San Isidro que viven circunscriptos al microclima de los que hacemos política y no están tan atentos a qué le pasa a la sociedad, no toman registro de estos cambios que se están produciendo: de un gabinete que en su gran mayoría es de gente joven, que no tiene más de 40 años y ocupan lugares estratégicos, y que han crecido en la administración y se han empapado en la solución de problemas, con errores y aciertos. Se está dando esa transición y continuidad en el cambio. Claramente se abrirán escenarios donde podrá haber nuevas caras y postulantes, pero sobre todo la posibilidad de continuación de una marca de gestión, en la que hay cosas que la gente medianamente sabe que en San Isidro puede pasar.
¿Qué pasó con la rezonificación del Hipódromo de San Isidro?
Nosotros en el transcurso del año pasado votamos la conformación de parámetros urbanísticos en la zona del hipódromo. Hay un propietario, que es el dueño del Hipódromo, que dice "quiero vender mis tierras". Él es dueño de la tierra y hay dos posiblidades: si no se las dejás vender, las tenés que expropiar y venderlas. O, si se las dejás vender, le tenés que poner un criterio de qué podría llegar a hacer la persona que compre esas tierras. Desde el Concejo Deliberante, lo que hacemos es darle un criterio de qué podría llegar a pasar en el hipotético caso de que vendan las tierras. En el hipotético caso de que se vendan, ahí no se podrán construir torres ni habría ningún tipo de impacto ambiental. Sencilllamente, tendrían las mismas condiciones que los frentistas de la calle Márquez. Además, tendría la posibilidad, al tratarse de una zonificación especial, el Estado local tendría la posibilidad de fijar algunas condiciones para que en parte de la tierra, puntualmente en la esquina, se puedan desarollar otro tipo de proyectos. Por caso: una central de transferencia de transporte público, algún tipo de emprendimiento de estacionamiento subterráneo que descomprima la cantidad de autos que van al casco de San Isidro y hacen inviable la posiblidad de un shopping a cielo abierto, que es el deseo de los comerciantes. Se podrían hacer varios proyectos, entre otros algún emprendimiento cultural por parte del Estado municipal.
Pero no viviendas...
No. Hipotéticamente están dadas las condiciones para que tengan la misma altura que hoy tienen los frentistas de la calle Márquez, que no supera los tres pisos. Estamos hablando de un caso hipotético. Lo que tenemos es un propietario que dice "yo, si quisiera vender las tierras, quiero saber qué podría hacer el que compre". Todo lo otro va al terreno de la especulación política y, en muchos casos, a la malicia.

