Cristina Fernández recibió anoche al líder de la CGT más cercana al oficialismo para acercar posiciones, luego de que lo reprobara en su discurso del último martes. Este mediodía el metalúrgico se reunirá con la cúpula sindical para analizar el discurso presidencial y delinear la estrategia de cara a las paritarias.
Con un encuentro privado y sin mayores filtraciones a la prensa, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner buscó anoche recomponer los lazos con el líder de la CGT afín al Gobierno, Antonio Caló, a quien el martes supo “retar” en público por sus dichos (“A la gente no le está alcanzando para comer”, había manifestado el metalúrgico)
El encuentro tuvo lugar a las 19, en la Quinta de Olivos, luego de un llamado del secretario presidencial, Oscar Parrilli, según informaron fuentes sindicales citadas por diversos medios, que no dieron más precisiones. En rigor, la reunión estaba programada para el jueves, pero tuvo que adelantarse, aparentemente, luego del malestar que provocara en sectores del gremialismo la reprimenda de la mandataria..
Es que, más allá de las habituales críticas de la CGT opositora de Hugo Moyano, la CTA de Hugo Yasky, también cercana a la Casa Rosada, se había solidarizado con Caló, quien hasta ahora optó por no hablar ante la prensa.
Algunos allegados al metalúrgico, que definieron como una “confrontación” los dichos presidenciales, hasta contaron en off que Caló amagó con renunciar a la central obrera.
Ante este panorama, el convite de anoche buscó poner paños fríos al nivel de irritación entre los principales referentes de la CGT, que este mediodía mantendrán un encuentro en el gremio de taxistas para evaluar el discurso presidencial y la estrategia de cara a las paritarias.
