Al peso logrado en el sindicalismo y en los centros de estudiantes, el Frente de Izquierda ahora busca sumar una treintena de legisladores provinciales y nacionales. Además, intentarán llegar a los concejos deliberantes del conurbano bonaerense. La sorpresa de Salta y los desafíos de cara al 27 de octubre.
Por Gonzalo Cores
En 2011, la campaña “Un milagro para Altamira” encabezada por Jorge Rial en Twitter, demostraba que la “Izquierda” buscaba cosechar votos por cualquier medio. Incluso invocando a fuerzas divinas. A partir de aquel año, todo frente electoral necesitaba superar el piso de 1,5 por ciento en las elecciones primarias para poder competir en las generales.
En 2013, el objetivo y las aspiraciones son totalmente diferentes: en diciembre, el Frente de Izquierda y los Trabajadores (conformado por los partidos Obrero, de los Trabajadores Socialistas e Izquierda Socialista) busca obtener una docena de diputados nacionales y un número aún mayor de legisladores provinciales en todo el país. Dejar de ser una fuerza testimonial o de neto “corte estudiantil” para transformarse en un espacio que pese a la hora de pelear terreno en los parlamentos. El frente estuvo cerca de duplicar los votos de las PASO de dos años atrás: 900 mil, en 2013, contra los 507 mil de 2011.
El avance de la izquierda en los centros de estudiantes -desde que en 2002 le arrebató al radicalismo la conducción de la Federación Universitaria de Buenos Aires- o en los sindicatos, este año se trasladó al marco político, mejorando resultados históricos de Izquierda Unida en 1989 y 2001.
La gran sorpresa de estos días fue la perfomance del Partido Obrero en Salta, un histórico bastión peronista. En las elecciones provinciales del último fin de semana, la lista del PO salteño salió segunda con el 22 por ciento de los votos, mientras que los candidatos a diputados nacionales de la izquierda, en las primarias, habían obtenido el 12 por ciento. Estos números paran al Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) de una manera diferente de cara al 27 de octubre.
LA IZQUIERDA EN LOS PARLAMENTOS
Si dentro de dos semanas el FIT repite los números de las primarias, solamente colocaría un diputado nacional en el Congreso: Néstor Pitrola, en representación de la Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, productor del filtro de las PASO, el 27 de octubre sólo habrá seis listas en los cuartos oscuros, lo cual –confían en el frente– los ayudará a crecer porcentualmente.
“Con un aumento relativamente pequeño, podemos meter más legisladores nacionales”, afirmó Pitrola a LaNoticiaWeb. “Aspiramos llegar a seis. Uno en Salta. Uno en Mendoza, donde las encuestas dicen que duplicaremos los votos que en las primarias. Uno en Córdoba, donde solo nos faltan 2 puntos. Jorge Altamira en la Ciudad, si llega al 6 por ciento. Y en la Provincia de Buenos Aires, si sumamos 1 punto porcentual, entro yo y el segundo de la lista”, ilustró el bonaerense.
Con respecto a la representación en las diferentes legislaturas provinciales, el FIT aspira a tener 15 bancas en todo el país a partir de diciembre. “Hoy tenemos tres diputados provinciales, en Nuequén, Salta y Córdoba. Y a partir de fin de año podemos tener representantes en los parlamentos de Jujuy, Tucumán, Mendoza, Santiago del Estero, Capital Federal, Catamarca y Buenos Aires. Y en Salta, si repetimos los números del fin de semana pasado, podemos meter cuatro diputados y un senador”, explicó Pitrola.
El candidato bonaerense también es optimista respecto a los Concejos Deliberantes. Para diciembre, en Salta, podrían lograr 13 concejales, y otro edil en Capitán Bermudez, Santa Fe. “Y en la Provincia más grande del país creemos que vamos a meter concejales en Quilmes, Bahía Blanca, La Plata, Tres de Febrero, Morón, Ituzaingó y Vicente López”, se esperanzó Pitrola.
EL AVANCE EN EL SINDICALISMO
La presencia de la izquierda en los gremios data de mucho tiempo atrás. Según Pitrola, “el avance en los sindicatos es enorme, pero es anterior a los buenos resultados electorales de los últimos años”. En 2012, la izquierda creó una estructura formal, la Corriente Sindical Clasista, para agrupar a las agrupaciones gremiales que le responden.
Este progreso se originó de la mano de fallos de la Corte Suprema de Justicia a favor de la libertad sindical y en detrimento de las tradicionales estructurales gremiales. Desde el Partido Obrero ponen como ejemplo el rendimiento logrado en el gremio de la construcción, que dio origen a una estructura paralela a la UOCRA, de Gerardo Martínez.
En diálogo con este portal, Pitrola también destacó “los triunfos en 12 seccionales de SUTEBA, como en Quilmes, La Matanza y Ensenada; y el triunfo en ATE de Neuquén, con lo importante que es el gremio docente en esa Provincia”. Y agregó: “Ahora también logramos mayoría en la Comisión Directiva de AGD, el sindicato de los docentes universitarios de la UBA; y aumentamos el número de delegados en los gremios industriales. Estos son solo algunos ejemplos del avance de la izquierda en el sindicalismo”.
“En las fábricas tuvimos excelentes resultados. Se terminó eso de elegir delegados de izquierda y después votar al peronismo en las elecciones”, añadió Christian Castillo, líder del PTS.
LA MILITANCIA ESTUDIANTIL
Desde que en 2002 la izquierda desplazó al radicalismo de la conducción de la Federación Universitaria de Buenos Aires, hubo un un crecimiento de militantes y de representantes de este espacio en los centros de estudiantes. “Nosotros somos la primera fuerza estudiantil”, resalta Pitrola, líder del PO bonaerense. “Y el efecto contagio también incide. Después de las primarias de agosto, ganamos 8 de 13 centros de estudiantes de la Capital Federal. Esta semana obtuvimos el centro de estudiantes de Pergamino. Y quince días atrás, tres de La Matanza”. Para que el optimismo no cese, Pitrola destacó que “de acá a fin de año, vamos a disputar las elecciones 26 centros de estudiantes de la Provincia de Buenos Aires”.
LOS DESAFÍOS DE CARA A OCTUBRE
"Vamos a apelar a los votantes de otras fuerzas de izquierda, pero también a la base social del kirchnerismo", explicó Castillo. Por su parte, Altamira pidió el voto de los militantes que quedaron fuera de las generales y los partidos que quedaron detrás del FIT, a pesar de superar el piso del 1,5 por ciento: "Si la izquierda quiere entrar al Congreso, sólo puede hacerlo con el FIT, es el único voto que ayudará a este objetivo en octubre".
En la Capital, Altamira (que obtuvo el 4,18%) deberá mejorar para acceder a la banca. Por debajo del piso del 1,5% quedaron el Nuevo Más y frente Nueva Izquierda, que suman poco más de un 2 por ciento. Pero, para llegar, deberá conquistar más votantes. En los últimos diez años, el candidato con menor porcentaje que entró al Congreso por la Capital fue con el 5,83 por ciento. En 2011, el frente sumó en casi todos los distritos en la general, algo que esperan repetir este año.
