Insaurralde y Berni se habían pronunciado a favor de que se baje la edad a los 14. Pero desde Aníbal Fernández hasta La Cámpora hicieron fila para despegarse de la iniciativa. Hablaron de una “propuesta del candidato” y plantearon, en cambio, “discutir un régimen penal juvenil”. Scioli y Di Tullio admitieron “matices” y “debates internos”.
Por Francisco Stefanoff
Luego de que, la semana pasada, referentes del kirchnerismo como Martín Insaurralde y Sergio Berni, se manifestaran a favor de una baja en la edad de imputabilidad y el candidato K hasta hablaran de un trabajo junto a “candidatos y abogados” vinculado a esa “agenda legislativa”, desde el propio Frente para la Victoria (FpV) salieron a ponerle el freno.
El primero fue el senador nacional Aníbal Fernández, quien, sin vueltas, dejó su (antagónica) visión: “Yo tengo una posición muy clara al respecto: no votaría bajar la edad de imputabilidad". En declaraciones al canal Telefe, planteó, en cambio: “Discutir un régimen penal juvenil me parece estupendo. Que se regule o ponga en forma la ley para interpretar cuando un joven participa de un hecho delictivo”.
Otro que salió a despegarse de Insaurralde fue el diputado ultrakirchnerista Carlos Kunkel, quien intentó demostrar que se trataba de una postura individual del candidato, pese a que las declaraciones del lomense habían sido apoyadas por nada menos que el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni.
"Es una propuesta del candidato", resumió el legislador, quien, más tarde, agregó que el lomense estuvo "mal asesorado" y recordó que "el peronismo nunca votó una ley represiva". “Éste es un tema puntual que en algún momento consideramos oportuno no avanzar, pero son las propuestas del candidato que vamos a analizar”, deslizó en declaraciones radiales Kunkel, en referencia al proyecto que en 2009, tras conseguir media sanción en el Senado, finalmente quedó estancado en Diputados, donde nunca llegó a tratarse.
Como si no bastara la sentencia de dos referentes del Gobierno en el Congreso, desde La Cámpora también salieron a diferenciarse y quien alzó la voz en nombre de la agrupación juvenil fue el candidato a diputado Juan Cabandié. “No estoy de acuerdo con eso", respondió el legislador porteño ante la consulta de radio La2x4.
Más tarde se sumaron la titular de la bancada y candidata K, Juliana Di Tullio, y el gobernador Daniel Scioli. Ambos coincidieron en plantear un debate acerca del “régimen penal juvenil” y, lejos de alarmarse por estas disidencias en el interior del partido, le vieron el lado positivo. "Nosotros siempre enfrentamos todos los debates con debates internos y diferentes posiciones que enriquecen siempre", afirmó Di Tullio en Radio Continental. Y Scioli fue más allá: “Si hay algo que muchas veces ha nutrido al espacio oficialista son los matices. Hay otros que las tienen y lo ocultan, lo tapan o no lo quieren decir. Nosotros lo hablamos de cara a la sociedad".
Después del traspié electoral de agosto, la primera plana del FpV resolvió salir a dar la cara por la inseguridad y se metió de lleno en un tema que se ubica primero en el orden de preocupaciones de los bonaerenses. Con fuertes medidas, como la llegada de gendarmes al Conurbano y la designación de Alejandro Granados -quien asumirá en la cartera provincial de Seguridad este viernes y ya pidió que la presencia de esta fuerza sea “ad eternum”-, el kirchnerismo ya dio un fuerte golpe de timón en la materia. Pero, a juzgar por los cruces internos, poblar de efectivos el GBA o cambiar de apellidos en un ministerio no significan lo mismo que revivir un debate sepultado por el propio espacio hace apenas unos años.
