El concejal radical de San Isidro dialogó con LaNoticiaWeb y opinó sobre el lanzamiento del espacio Argentina Futura que encabeza el senador Ernesto Sanz. “Más que una propuesta partidaria es una construcción social ambiciosa”, indicó.
Jorge Álvarez, edil de la Unión Cívica Radical en San Isidro, conversó con LaNoticiaWeb tras el acto de lanzamiento del espacio Argentina Futura que encabeza el senador nacional Ernesto Sanz.
¿Cómo evalúa el acto de Ernesto Sanz en Parque Norte?
La de Sanz es una apuesta importante, construyendo una agenda de ideas hacia el futuro y no tan preocupado por la cuestión electoral. Es una convocatoria a construir ideas y a hacer un marco de propuestas para la sociedad. Creo además que fue un acto muy cuidadoso en términos profesionales y que tuvo el valor de darle voz a dos especialistas antes del orador central: Facundo Manes, un prestigioso profesional de la neurociencia que habló del funcionamiento neuronal para pensar el futuro, y Fabio Quetglas que hizo un diagnóstico brillante sobre los desafíos del país a partir del territorio. En ese sentido, más que una propuesta partidaria es una construcción social ambiciosa.
¿Ve en Sanz un eventual conductor a nivel nacional? ¿Puede convertirse en el denominador común donde converjan todos los radicales?
Veo en Sanz una oportunidad. Es un político que tiene condiciones para ser un líder moderno. Creo que más que pensar en si ordena al radicalismo, el desafío de Sanz es si puede ordenar la construcción de la Argentina post kirchnerista. Y en eso hace falta mucha grandeza y dotes de un liderazgo que exige e implica un alto grado de flexibilidad.
Fue un acto donde se destacó el factor de unidad. ¿Cómo se modifica el equilibrio de fuerzas dentro del partido?
El radicalismo tiene una mala costumbre de hacer de la unidad una noticia. Eso quiere decir que no es algo común. Creo que más que buscar la unidad detrás de una persona lo que hay que buscar es la unidad en el sentido de un concepto, de para qué un partido político utiliza la unidad. Si es para repartir cargos, la experiencia de 2011 fue terrible. El único problema no fue aliarse con Francisco De Narváez. El problema fue utilizar la unidad para repartirse entre las castas familiares los cargos e impedir que haya participación y utilización de las primarias. Y de hecho, no le permitieron a Sanz presentarse. El concepto de unidad estaba presente. Se unieron todos para repartirse la torta. Ahora, si el concepto de unidad es para buscar el poder y debatir cómo llevar adelante eso, es otra cosa. En eso las figuras ayudan, pero no solucionan los problemas de fondo. Tiene que haber una grandeza de la dirigencia del radicalismo de entender para qué sirven los partidos políticos, que no pueden ser un fin, porque son medios. Si la unidad se utiliza para brindarle un medio a la sociedad, bienvenida sea.
Hubo dos grandes ausentes que fueron Julio Cobos y Ricardo Alfonsín. Por otro lado, Gustavo Posse que está encaminado en un acuerdo con el PRO...
Posse, y no soy quien para hablar en nombre de él, está en la búsqueda de un proyecto político que pueda unificar el reclamo de ponerle un freno al avance institucional del gobierno, y tiene claro que para hacer eso hay que inclusive saltar algunas barreras de los partidos políticos. Las otras ausencias son temas casi diría de alcoba, no son importantes. En gran medida el radicalismo en su conjunto estuvo presente en este acto. Creo que con eso solo no alcanza. Este acto es un punto de partida. Hubo otras ausencias. Hay gente dentro del radicalismo que no quiere ganar las elecciones, están muy cómodos con que seamos un partido testimonial. Y después hay una gran masa de gente que quiere volver a ser una opción de poder y que está dispuesta a dar todo para eso. Y en ese sentido hay mucho, inclusive algunos que faltaron como Cobos, que tienen que estar presentes en ese proyecto.

