El mandatario provincial se reunió con los intendentes Othacehé, Descalzo y Curto, referentes de la primera sección; además, estuvieron los ministros Alberto Pérez y Cristina Álvarez Rodríguez. Preocupa el enfrentamiento con el kirchnerismo más duro y buscan bajar los decibeles. El condicionamiento financiero.
A meses de las elecciones, los intendentes bonaerenses quedaron nuevamente en el centro de la escena. El Gobierno tendió un puente directo a los leales, que liberaría las tan esperadas obras públicas, y Daniel Scioli no parece dispuesto a resignar posiciones en su relación con los jefes comunales, en especial los del influyente Conurbano.
En ese sentido, el gobernador mantuvo el miércoles una reunión de trabajo con tres intendentes de la primera sección. El anfitrión en la quinta La Colonial, Raúl Othacehé (Merlo), Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Hugo Curto (Tres de Febrero). Para que no queden dudas de la connotación política del almuerzo, el mandatario provincial estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Alberto Pérez, la ministra de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez, y el subsecretario de Políticas Metropolitanas, Oscar Bitz. Aunque desde Gobernación indicaron que hablaron de gestión: infraestructura, educación y salud.
Según averiguó LaNoticiaWeb, los funcionarios intentan enviar señales de paz a la Rosada, ya que los intendentes están preocupados por la tensión del kirchnerismo con el ex motonauta. También pretenden preservar la figura del gobernador, reserva política para muchos en 2015.
EL FACTOR ECONÓMICO
Los últimos cruces entre el Gobierno y la gestión bonaerense giraron en torno a los recursos de la Provincia. El efecto va en cascada, los jefes comunales reclaman a su vez a La Plata por la merma de fondos. De todos modos, algunos presentes en la reunión en Merlo dejaron trascender que no se discutieron números.
Una de las discusiones del momento gira en torno a las paritarias docentes, tomadas como un termómetro. Los maestros, auxiliares y empleados de Educación demandan entre el 25 y 30%. Cada punto de suba representa 650 millones de pesos.
Daniel Scioli aseguró que "la magnitud del aumento salarial planteado por los gremios docentes es imposible de afrontar". A nivel nacional no están lejos de acordar cerca del 20. A su vez, el ministro de Trabajo, Oscar Cuartango, realizó declaraciones radiales en las que indicó que con recursos propios sólo podría garantizar un aumento de 6%. La asistencia nacional es imperiosa. No es sólo cuestión de caja, es en gran medida una decisión política.
