La diputada compartió una cena en un restaurante porteño con el principal operador del gobernador cordobés, el jefe de Gabinete, Oscar González. Fue luego de un programa de TN el jueves pasado. En la misma semana, por separados, De la Sota y dirigentes del peronismo anti K se reunieron con Mauricio Macri.
A pesar de la mala elección que hizo Eduardo Duhalde a nivel nacional en 2011, Graciela Camaño –encabezó su lista de diputados nacionales en la Provincia– aún conserva una importante estructura política en territorio bonaerense. Y eso es lo que tiene para ofrecer a peronistas y filoperonistas ajenos a la Provincia y que poseen aspiraciones nacionales en 2013 y 2015.
En medio de su confrontación con el gobierno nacional por la coparticipación y los aportes jubilatorios, el gobernador de Córdoba, Juan Manuel de la Sota, rechaza diariamente entrevistas de los medios nacionales y provinciales. Sólo habla por Cadena 3 o a la salida de algún acto partidario. Y a sus jefes de prensa les dejó indicado que deriven a los medios con su jefe de Gabinete, Oscar González.
Este funcionario no sólo se convirtió en su principal vocero, sino también en una suerte de armador a nivel nacional. El jueves pasado fue entrevistado durante el segundo bloque del programa “Código Político”, que conducen Julio Blanck y Eduardo van der Kooy por TN. La invitada del primer bloque había sido Camaño.
González y Camaño no sólo compartieron durante ocho años una banca en la Cámara de Diputados de la Nación. Ese jueves, luego del programa, compartieron una cena en un restaurante porteño. Aunque nunca lo dijo explícito, De la Sota aspira a cerrar su carrera política alcanzando el sillón de Rivadavia. Y en Camaño encontraría una vía para desembocar en el conurbano bonaerense, cuna de un porcentaje altísimo de votantes.
En el encuentro “pos TN” también participaron un hombre de confianza de Camaño, el diputado provincial Rubén Eslaiman, y la hija del gobernador, Candelaria De la Sota, ex periodista de Clarin hoy encargada de la parte comunicacional del mandatario.
“Vemos con agrado los movimiento de rebeldía de (Juan Manuel) De la Sota contra el gobierno nacional”, expresan desde las filas de la diputada nacional, y confirman una gran amistad entre Camaño y De la Sota. Ella lo llama “Gallego”, y él le dice “Negra”.
Un día después de ese encuentro, dirigentes de Camaño se reunieron con el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y el intendente Jesús Cariligno, en Malvinas Argentinas. A principio de semana, además, el líder del PRO había mantenido un encuentro con De la Sota.
De todas maneras, operadores de la diputada mencionan que, en el encuentro con el cordobés González, no se tocó el tema Macri. “Camaño y De la Sota son peronistas, no son del PRO”, aclararon.
El acercamiento entre el “Gallego” y la “Negra” favorecería a ambos. La diputada volvería a tener un dirigente nacional de peso con quien alinearse, tras el fracaso electoral de Duhalde en 2011, mientras que el espacio delasotista encontraría una forma de hacer pie en la Provincia más importante del país.
