La Presidente encabezó el acto por el 158° aniversario de la creación de la sede bursátil. "El Gobierno puede no gustarle a algunos, porque somos peronchos", afirmó. Hizo anuncios económicos, dijo que se pagará el Boden 2012 e informó sobre el aumento estacional a jubilados. Deslizó críticas contra Moyano y Macri, que estuvo presente. Boudou, el gran ausente.
La presidente Cristina Fernández de Kirchner aseguró que "se cumple un ciclo histórico" con el pago de los casi 2.200 millones de dólares del Boden 2012 que pone fin al corralito, aunque consideró que no era "algo para festejar, sino para reflexionar", y a la vez defendió el cepo al dólar y castigó a los bancos y fondos de inversión.
"Hoy se cumple un ciclo histórico. Algunos decían que veníamos a festejar y entonces pensé: qué hago, me pongo un gorrito, vengo con una matraca, y creo que no es algo para festejar sino para reflexionar", sostuvo la jefe de Estado.
La mandataria sostuvo que el Estado nacional terminará de pagar "el dinero que debían haberle devuelto los bancos a los ciudadanos y ciudadanas argentinos", que quedaron prisioneros del "corralito" durante la crisis de 2001 y 2002.
"Qué fantástico negocio, dos veces se quedaron con la plata de los argentinos", disparó Cristina Kirchner contra los bancos y los fondos de inversión, y pidió: "Por favor, no seamos más tontos, no seamos más giles".
Durante su alocución, la Presidente aseguró que "bancos y empresas nunca ganaron tanta plata como con este gobierno", y agregó: "El Gobierno puede no gustarle a muchos, porque somos peronchos, pero estoy orgullosa de formar parte de una gestión que ha logrado que sus trabajadores tengan el mejor salario de Latinoamérica".
Por otro lado, Cristina Kirchner justificó las restricciones oficiales impuestas al mercado cambiario y al comercio exterior. Recordó que la Argentina no fabrica dólares "sino que lo hace Estados Unidos, que le transmite sus problemas al resto del mundo", señaló que el país se nutre de billetes norteamericanos mediante el turismo internacional, las inversiones extranjeras y la balanza comercial externa.
En este contexto, justificó las medidas que dispuso su gobierno para llevar adelante una "administración" del mercado cambiario y el comercio exterior.
