Los armadores de Mauricio Macri corren contra el tiempo y la indecisión de Gabriela Michetti a jugar en la Provincia. Así las cosas, sueñan con Sergio Massa como candidato a diputado. En Tigre piensan en otra cosa y miran para otro lado. De fracasar esa intención, reflotarían una alianza con Francisco De Narváez.
Rumbo a las presidenciales de 2015 donde el PRO buscará asegurar la candidatura de Mauricio Macri como una fuerte alternativa al kirchnerismo, el año que viene se juega una parada importante en la Provincia de Buenos Aires.
Aún sin una definición por parte de Gabriela Michetti entorno a la Provincia para 2013, los armadores del PRO se inquietan y bucean en otras aguas.
La ex vicejefa porteña estaría más interesada en ser senadora por la Ciudad, por lo que el partido está obligado a tener un plan B, e inclusive un C. La primera opción en carpeta es un acuerdo con el intendente de Tigre, Sergio Massa, un viejo sueño añorado por el PRO.
Aunque no existe un diálogo fluido entre el partido de las remeras amarillas y el ex jefe de Gabinete, Emilio Monzó, secretario de Gobierno porteño y operador de Macri, se apresuró en decir que Massa “tiene que jugar sí o sí para ser candidato a gobernador. En la interna de los K, le va a ir mal”.
Si bien es algo que Massa por el momento no analiza y se trata de una posibilidad remota, tendrá que tener un ojo en la interna kirchnerista para medir sus posibilidades.
“Sergio Massa es una figura política en la provincia de Buenos Aires que imparte respeto en el PRO. Creemos que en 2013 tendría dificultades para competir con la lista de Kirchner”, aseguró Monzó en una entrevista concedida a Página 12.
El secretario de Gobierno macrista representa el ala más política del PRO. Ex funcionario del gobierno de Daniel Scioli y amigo personal de Sergio Massa, no sería la primera vez que Monzó cruce la frontera amarilla para negociar alianzas con otros sectores, en especial de origen peronista.
Enfriada la posibilidad de jugar con el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, la opción C imagina una improbable reconciliación con Francisco De Narváez.
“Con Michetti, jugamos a ganar. Massa es un ideal y De Narváez, una posibilidad; el resto no pasan el diez por ciento”, definió uno de los armadores del PRO.
Por el “resto” se refiere a otras opciones menores que manejan los muchachos de Macri. En una eventual alianza con un sector del radicalismo, suena el nombre de Mario Meoni, y uno de la propia tropa, Néstor Grindetti, el ministro de Hacienda que quiere hacerse de la intendencia de Lanús.
El macrismo no deja de mirar las encuestas con la casi confirmada hipótesis de que Alicia Kirchner (bien posicionada en la Provincia), será la candidata del cristinismo. Así las cosas, deberá jugar a todo o nada: con la aún indecisa Michetti, con la utópica candidatura del tigrense o con el ex aliado colorado. El reloj ya está corriendo, y la impresión es que el PRO se acordó tarde.
Si de automovilismo se tratare, el armado previo al lanzamiento de las candidaturas sería la etapa clasificatoria a las carreras, y está claro que mientras otras escuderías ya echan humo en sus caños de escape, el PRO todavía está en boxes y se desespera porque el piloto no aparece.
