Además de Washington, en Francia, Alemania, Italia, España y Gran Bretaña tomaron la medida en respuesta a la feroz represión que dejó unos 150 muertos.
Estados Unidos y las principales potencias de Europa anunciaron la expulsión de los embajadores de Siria en sus respectivos países en respuesta a la feroz represión del régimen sirio, que en los últimos días dejó unos 150 muertos en las matanzas de Houla y Hama.
En una medida coordinada, Francia, Alemania, Italia, España y Gran Bretaña hicieron pública esta mañana su decisión de sacar de sus respectivos países al representante diplomático del país asiático.
Al bombardeo de Houla se sumó dos días más tarde otro ataque de vehículos blindados del régimen en Hama, un bastión opositor que sufrió ya los embates de las tropas del gobierno. En julio del año pasado, más de 100 personas murieron allí por los bombardeos ordenados por Al-Assad.
Por su parte, el enviado de la ONU y la Liga Arabe, Kofi Annan, llegó ayer a Damasco e instó al presidente Bashar al-Assad a que adopte "pasos efectivos" para demostrar su intención de "resolver la crisis siria pacíficamente".
Annan se mostró "horrorizado" y calificó de "crimen atroz" la masacre de Houla, en la que el viernes pasado perdieron la vida 108 personas, entre ellas 32 chicos, y pidió a todas las partes implicadas en el conflicto "que ayuden a crear un contexto correcto para un proceso político creíble".
Un activista que fue testigo de la masacre comentó que las fuerzas del régimen empezaron a disparar sobre el pueblo de Houla, 40 kilómetros al noroeste de la ciudad de Homs, después de una manifestación contra el régimen tras las plegarias de los viernes.
La cifra de muertos registrada anteayer es una de las más altas para un solo incidente desde que comenzó la revuelta contra Al-Assad y significa un nuevo revés para el plan de paz de la ONU en Siria, que nunca se terminó de materializar.
Según el OSDH, más de 12.600 personas murieron en Siria desde el inicio de la revuelta, hace 15 meses, la mayoría de ellas civiles, víctimas de los disparos de las fuerzas gubernamentales.
FUENTE: La Nación
