Capitanich le había pedido la renuncia a su vice luego de que lo acusara de “burro” y de ser “un tirano". También Bacileff Ivanoff había deslizado que el gobernador “tiene un distanciamiento con Buenos Aires, él quiere ser presidente”. Pero decidieron bajar los decibeles y acordaron una tregua. Menos sutilezas que en el tironeo Scioli – Mariotto.
El vicegobernador de Chaco, Juan Carlos Bacileff Ivanoff, describió al gobernador como "un muchachito equivocado", “tirano” y "burro". Luego, Jorge Capitanich dijo, "o acata la decisión de quien lidera o tiene que renunciar". Pero, unos días después, se reunieron para limar asperezas y retomar el diálogo.
Cada uno lo informó a su manera. Mientras que Capitanich apeló al twitter, su segundo llamó a conferencia de prensa y señaló: “Las diferencias con el gobernador están totalmente superadas”.
Juan Bacileff Ivanoff había calificado al gobernador de "tirano" y de "burro" y lo acusó de "mentir" a la presidenta Cristina Fernández cuando argumenta que no viene a Buenos Aires para no delegar su poder. "Hace como dos meses que no va a sus actos porque tiene un distanciamiento con Buenos Aires, él quiere ser presidente”, disparó.
Capitanich, por su parte, aclaró que tiene "lealtad a un proyecto y a una convicción" y le advirtió que "o acata la decisión de quien lidera o tiene que renunciar" a su cargo, por las diferencias internas que hay en la gestión provincial.
La relación entre ambos funcionarios quedó resentida desde el polémico acto de reasunción del pasado 9 de diciembre, cuando Ivanoff -que ya acompañó a Capitanich en su primer mandato- se retiró ofuscado tras alegar que no fue invitado formalmente a la actividad oficial.
Incluso, el gobernador llegó a plantear la posibilidad de "generar las condiciones jurídicas" mediante una reforma de la Constitución provincial que le permita acotar el accionar de su segundo.
