Recuperada de la operación de tiroides, retomó sus funciones y responsabilizó a algunas empresas por la necesidad de importar combustible. También anticipó que se abrirá el Informe Rattenbach sobre Malvinas. La presidenta habló de las dudas sembradas por algunos medios sobre su cirugía.
La presidente Cristina Fernández de Kirchner regresó a la función pública tras la licencia médica que se tomó por la operación de tiroides a la que fue sometida y en un acto oficial anunció que la desocupación fue de 6,7 por ciento en el último trimestre. También, en un discurso recaragado de temas, se ocupó de las petroleras, el conflicto de Malvinas y hasta de cómo los medios se ocuparon de su enfermedad.
En su primera aparición pública después de la cirugía que le realizaron, la presidente agradeció "a todos los ciudadanos y ciudadanas que se preocuparon" por su salud.
"Quiero agradecerle a todos los ciudadanas y ciudadanos que se preocuparon por mi salud, que rezaron, que hicieron el aguante, cientos y cientos de jóvenes", afirmó. También agradeció al hospital Austral, donde fue tratada, porque "es una institución modelo, no solo por su calidad ténica sino por su calidad humana".
En su discurso, criticó a las empresas de combustibles por no aumentar la producción, lo que obligó al país a aumentar "un 110 por ciento más" la importación, y les advirtió que "el subsuelo es de los argentinos y está concesionado".
"Si las empresas petroleras en nuestro país hubieran aumentado su producción esto hubiera sido mucho mejor", reclamó la presidente, en alusión al incremento de la importación de los combustibles. Y especificó que "en realidad lo que ha caído y mucho es la produccion que esta afectando también a las provincias" por lo que consideró que "es necesario reinvertir en el país y el costo del combustible debe ser costo argentino y no costo de producción".
"Para algunos la sintonía fina va a ser que se acabó la avivada", explicó en relación con lo que consideró "la distorsión de los precios" de los combustibles, un hecho que generó un conflicto entre el Gobierno e YPF durante la convalecencia de la presidente. "Con el subsidio que te da el Estado pagás un precio mayor porque, qué te importa, si el costo lo paga el Estado", sostuvo sobre los transportistas que pagaron sobreprecios cobrados por algunas petroleras.
Malvinas: "Seguiremos con la política de siempre"
Además, le respondió al primer ministro británico, David Cameron, que había tildado a la Argentina como "más que colonialista", al asegurar que cuando se señaló eso "es porque no se tiene razón ni argumentos".
Sobre el conflicto de Malvinas, anunció que instruyó al ministro de Defensa de la Nación, Arturo Puricelli, para que "conforme una comisión que proceda a la apertura y el conocimiento público del Informe Rattenbach", una investigación independiente hecha tras la guerra por las Islas.
"La historia demuestra claramente que aquello no fue una decisión del pueblo argentino, sino una decisión de una junta desesperada por tapar una realidad que había sido destapada por un grupo de mujeres de pañuelo blanco que buscaban a sus hijos y sus nietos", expresó.
Y aseguró "el 2 de abril proximo seguiremos con la política de siempre, recordando a nuestros muertos" y "pidiendo que se cumplan las resoluciones de Naciones Unidas de sentarse a dialogar". "Los ingleses están depredando nuestros recursos naturales, como el ptetroleo y la pesca", afirmó.
Repercusiones de la operación
cfk destacó que decidió comunicar que iba a ser operada de la glándula tiroides "cuando tuviéramos la certeza de cuál era el cuadro". "Pero parece que tampoco está bien porque cuando me dieron el resultado, afortunadamente para mí y para muchos, hubo alguno que se desilusionó. Pero no hay que enojarse porque todo lo malo vuelve", expresó la mandataria en un acto que encabezó en la Casa de Gobierno.
Luego le agredeció "a todos los que se alegraron por el éxito de mi operación" e inmediatemente añadió "que por suerte son los más". De esta manera lamentó la opinión de algunos dirigentes políticos "que quedaron muy expuestos y desnudos con sus opiniones en una cuestión como la salud en la que se va la vida, a diferencia de los temas políticos donde todo es opinable".
La Presidenta admitió que lució la cicatriz de cuello por la operación a la que se sometió debido a la repercusión mediática. Durante su primera aparición pública luego de la operación y en el día en que retomó el poder tras la licencia, Cristina se refirió a su enfermedad y bromeó: "Yo dije, si me pongo un pañuelo, mañana Clarín dice: ésta no se operó".
"La estética me puede, pero la política está antes que la estética. Uno debe informar paso a paso lo que le pasa porque es una cuestión de Estado", afirmó.
La Presidenta defendió el diagnóstico previo a su operación de tiroide y señaló que los médicos "que saben" sostienen que en esos casos "hasta que no se abre no se sabe".
Cristina admitió esta tarde que se puso "a llorar" cuando le dijeron que no tenía cáncer y rechazó "el batifondo" que se produjo con su operación. También aseguró que "la fuerza de la gente y del amor fue más fuerte que las mentiras". Al cerrar su discurso tras regresar a la actividad pública, agradeció "al pueblo por el apoyo" tras la operación de tiroides, y agregó que "la verdad tarda en llegar pero lo hace".
