El Gobierno anunció que quienes no posean la tarjeta abonarán más dinero en el Área Metropolitana. No comunicó de cuánto sería el incremento. El Estado tratará de subsidiar a usuarios y no a empresas. La comparación con el alza del subte dispuesta por Macri.
A través de un spot publicitario, el Gobierno anunció que los usuarios de trenes y colectivos pagarán sus boletos más caros a partir del 10 de febrero próximo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en caso de no poseer la tarjeta SUBE.
"Si no tenés tu tarjeta SUBE vas a perder los beneficios del subsidio y tu pasaje lo vas a pagar más caro, pero si tenés tu tarjeta SUBE vas a pagar lo mismo que pagás hoy", señala el spot televisivo firmado por Presidencia de la Nación. Lo que no aclara el anuncio es cuánto costará a partir del febrero el boleto para quienes no abonen con la tarjeta que emite el Gobierno. Sin embargo, representantes del sector estiman que si el Ejecutivo retira por completo la ayuda estatal el precio del pasaje podría acercarse a los $4.
Según esa campaña, el Ejecutivo nacional busca acelerar la tramitación de la tarjeta de pago electrónico en el AMBA, para luego avanzar con sus planes de redistribución de los subsidios que el Estado le entrega a las empresas de transporte público.
La noticia se conoce apenas 10 días después de que el propio secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, descartara un "aumento masivo" del precio del boleto de trenes y colectivos, luego del "tarifazo" aplicado por el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires en los subtes.
De este modo, la Casa Rosada busca avanzar con sus planes para reducir el gasto público a lo largo de 2012, al redistribuir la ayuda estatal, tratando de subsidiar a usuarios y no a empresas, en este caso, de transporte.
Según el spot, los usuarios que deseen mantener una tarifa de transporte subsidiada deberán tener su tarjeta de SUBE, que se gestiona de manera gratuita en estaciones cabeceras de trenes en la Capital Federal y en distintos puestos ubicados en la vía pública en la Ciudad, incluido un colectivo estacionado justo enfrente de la Casa Rosada.
"Hemos subsidiado el transporte público y lo vamos a seguir haciendo – comentó Schiavi-, pero vamos a cambiar la modalidad: en lugar de subsidiar empresas o compañías transportadoras queremos subsidiar personas".
El funcionario destacó que "el transporte es una cosa delicada. En una familia de recursos bajos, el transporte puede llegar a más del 25 por ciento. Un aumento que para un sector puede ser insignificante, para otro sector es el pasa o no pasa el paquete de yerba, o el ir a buscar empleo".
"La idea general es que, cuando uno masifica una cosa de este tipo, en general comete injusticias y estamos subsidiando a muchas personas que no tendrían por qué estar siendo subsidiadas, y a veces el sistema es muy cruel con los que menos tienen y viven más lejos de su lugar de trabajo", remarcó.
Fuente: Ámbito Financiero
