Se reunirá con el jefe comunal de Neuquén y Michetti viajará a Resistencia.
Mauricio Macri dejó de mirar el tablero del PJ. El jefe de Gobierno cree que el partido que fundó Perón se encuentra en un estado expectante y que el clima pasará a ser de ebullición a medida que avance el mandato de Cristina Kirchner . Como quien no quiere la cosa, Macri comienza a desviar la vista hacia la UCR y avanza en el diálogo con algunos intendentes radicales , en un proceso de apertura que podría ser inédito en el PRO. Así, en un tiempo relativamente corto desde que terminó el proceso electoral, ya consiguió algunos logros que procurará exhibir para enviar señales de que esta vez sí está en marcha su construcción nacional.
Macri recibirá en su despacho a Horacio “Pechi” Quiroga, el intendente de Neuquén , que acaba de recuperar la municipalidad tras cuatro años apartado del poder, un poder que había habitado en dos períodos seguidos entre 1999 y 2007. Macri y Quiroga, un ex cobista al que alguna vez bautizaron “el otro yo de Julio Cobos”, firmarán un acuerdo de intercambio cultural. Apenas una excusa para mostrarse juntos en público y dejar abierta la puerta para futuros acuerdos políticos-electorales. No será la primera vez que se vean pero será, eso sí, la primera en que habrá una foto. Justo cuatro días después de la elección del nuevo presidente de la UCR.
La cita con Quiroga no debe ser vista como un hecho aislado entre un intendente radical y el PRO. Con diferencia de apenas horas, en Chaco, Gabriela Michetti se reunirá con la jefa comunal de Resistencia, Aida Ayala, recientemente reelegida por tercer período consecutivo . Ayala, enfrentada con algunas viejas estructuras de su partido, mantuvo hace algunas semanas un encuentro reservado con el propio Macri en el que intercambiaron visiones sobre el país que viene y los desafíos que le esperan a la oposición rumbo a 2015. La intendenta es muy crítica del rol que tuvo la UCR en las elecciones pasadas.
“Los encuentros con los intendentes tienen que ver con convenios de cooperación con distintos jefes territoriales en el marco cultural, no solo con radicales. También lo haremos con intendentes de otros signos políticos”, se anticipó el peronista Monzó, uno de los principales armadores de Macri a nivel nacional, que conoce a los intendentes desde sus años de jefe comunal de Carlos Tejedor. Otro ministro que pesa a la hora de levantar el teléfono para hablar con voces radicales es Hernán Lombardi, el responsable de Cultura –ex integrante del grupo Sushi, que conducía Antonio de la Rúa– bien considerado en los sondeos de opinión pública y dispuesto a levantar el perfil en el segundo mandato.
El tercer intendente radical en danza que tiene lazos de afinidad con el PRO es el juninense Mario Meoni, otro ex cobista en busca de líder.
Meoni participó con discreción del acto de asunción de Macri en la Legislatura . Tan discretamente que algunos desprevenidos creyeron que había sido invitado por el bloque de legisladores radicales. Nada más errado: la semana anterior al acto, el ministro de Gobierno, Emilio Monzó y el de Educación, Esteban Bullrich, habían viajado a Junín para entregarle la invitación en persona . Macri, con un llamado telefónico, hizo el resto.
