Viernes y sábado los integrantes de la UCR se verán las caras en el Centro Asturiano de Vicente López en un encuentro de carácter nacional donde podría darse “luz verde” a la modificación la Carta Orgánica para que los afiliados puedan elegir a las autoridades del partido de forma directa. Semana previa de idas y vueltas. Las corrientes internas del radicalismo arman sus estrategias de cara a la cumbre. La puja por la presidencia del partido.
En Vicente López comenzará a definirse el futuro del radicalismo. La Convención Nacional, el órgano legislativo partidario, se reunirá en viernes y sábado y, en un clima de tensión, se esperan duras críticas contra las decisiones del Comité Nacional, el ejecutivo de la UCR, que finalizará su mandato en diciembre próximo. Son varios los nombres en danza para remplazar al mendocino Ernesto Sanz en la presidencia de la UCR.
Quien pareciera correr con mayores posibilidades es el intendente saliente de Santa Fe, Mario Barletta, aunque existe un obstáculo de peso: no es delegado por su provincia y la Carta Orgánica del partido es terminante respecto a ese requisito. Tanto como Hipólito Solari Yrigoyen, quien se mostró inflexible y rechazó de plano la posibilidad de una excepción.
Barletta tenía el apoyo de Ricardo Alfonsín y hasta hace pocos días también era impulsado por el grupo de intendentes, como Ramón Mestre, de Córdoba, Víctor Fayad de Mendoza y Mario Meoni, de Junín, pero su faltazo en el encuentro de Tanti puede llegar a costarle demasiado caro. Igualmente, más allá de los triunfos locales, los alcaldes tienen pocas posibilidades de llevar las riendas del partido.
Pero no sólo los jefes comunales no alfonsinistas están en movimiento: este miércoles se reunió la plana mayor del MORENA en un hotel del centro porteño para coordinar la línea de acción para la Convención, donde tiene mayoría, y comenzar a definir sus candidatos para el Comité Nacional y para la conducción de los bloques de Diputados y del Senado.
El encuentro, que se desarrolló en medio de un máximo hermetismo, fue seguido de febriles reuniones de las que participaron, alternadamente, el vicepresidente Julio Cobos, los senadores Ernesto Sanz y Gerardo Morales, el diputado Oscar Aguad y el dirigente chaqueño Ángel Rozas.
Además de Barletta, figuran como candidatos a presidir la UCR el histórico dirigente alfonsinista Juan Manuel Casella y la diputada Sandra Rioboó que, si bien cuenta con el apoyo de Cobos, en el partido la consideran "desafiliada" por su participación en el FAP en las pasadas elecciones.
A propósito, Rioboó volvió a cargar este lunes contra quienes pretenden que el partido sea conducido por Casella e ironizó al afirmar que si el dirigente bonaerense "es la renovación del partido" ella es "Segolene Royal".
De esta forma, Rioboó denunció "la trampa" de un sector de la UCR que acompaña la candidatura del ex ministro de Trabajo de Raúl Alfonsín y prefirió la comparación con la candidata del Partido Socialista Francés (PS) para las elecciones de presidente del 2007, tras vencer con el 60,6 por ciento de los votos a los "elefantes" del partido.
"Parece un chiste que los mismos que apostaron al acuerdo con (Francisco) De Narváez ahora vengan a decirnos que tienen experiencia para conducir el radicalismo. Pues claro que la tienen, tienen demasiada experiencia en hacer las cosas mal", enfatizó la diputada.
LA REFORMA DE LA CARTA ORGANICA
Durante la Convención Nacional del fin de semana, podría definirse un tema fundamental para el futuro del radicalismo, la reforma de la carta orgánica.
De ser así, habría un cambio político fundamental, ya que los distintos sectores impulsan la posibilidad de que los afiliados puedan elegir de manera directa a las autoridades partidarias, y no mediante la elección de delegados al Comité Nacional como se hizo hasta ahora. Si bien los distintos sectores están de acuerdo en la modificación de la Carta Orgánica, hay diferencias en el modo de implementarse el "voto directo" de los afiliados.
Uno de los proyectos estipula que sean directamente los afiliados quienes voten. Otro, que los afiliados elijan a delegados que conformarían un Colegio Electoral que designe al presidente del Comité Nacional: con este nuevo sistema los delegados serían elegidos en boletas que llevarían el nombre de sus candidatos al Comité y así los afiliados votarían a sus delegados sabiendo a quien apoyarían.
