Los dichos del candidato presidencial del UDESO no tardaron en hacer ruido hacia dentro del espacio que integran denarvaístas y radicales. Los intentos por recuperar el tono optimista de cara al último tramo de la campaña electoral. La diferenciación de Francisco De Narváez. La defensa de González Fraga.
La voz de un Ricardo Alfonsín desanimado dio inicio a un nuevo capítulo en el marco de la contienda electoral. El desgaste que han sufrido varios candidatos, principalmente de la oposición, tras el triunfo del oficialismo es evidente.
La semana pasada se comentó el pase de facturas que hubo dentro de la Coalición Cívica y por estos días desde el Udeso intentan revertir el efecto de las declaraciones de Ricardo Alfonsín. El dirigente indicó en una entrevista que no creía “improbable, sino imposible” poder derrotar a Cristina Fernández el próximo 23 de octubre.
Uno de los primeros en salir a marcar la cancha fue Francisco De Narváez. “Me disgusta esa posición, no hay pelea que se pierda antes de darla. Tenemos la responsabilidad de representar a los, en el caso mío, 1,2 millón de bonaerenses que nos dieron su apoyo el 14 de agosto y seguramente serán más el 23 de octubre”, señaló. Asimismo, el candidato a gobernador aseguró que “la política tiene que ver con las ideas y las propuestas, no con haber ganado o perdido una elección”. “Yo participé en cuatro elecciones, gané en una y perdí en tres”, indicó.
Mientras, Alfonsín intentaba atenuar el impacto de sus dichos con la afirmación: “Voy a seguir peleando para ganar las elecciones del 23 de octubre. Es una tarea difícil pero no imposible. Voy a seguir haciendo campaña por mis propuestas, por mis ideas, mis convicciones. La UCR es el único partido que puede terminar o equilibrar eventuales tentaciones hegemónicas”.
“Yo dije en todo momento que seguiré peleando por ganar las elecciones. Me preguntan si no es difícil, y sí, difícil es… pero no improbable”, sostuvo. En este sentido, también se expresó Javier González Fraga al asegurar que las declaraciones fueron “sacadas de contexto” al tiempo que agregó “estamos con mucho entusiasmo para empezar decididamente la campaña la semana que viene, después de unas semanas de recuperación física”.
“Las cosas no están tanto peor que la primera semana de julio, cuando todo el mundo decía que Cristina ya había ganado. El país no termina el 24 de octubre. Lo que preocupa es la situación que hay en la gente en general, que es como que la Presidenta ya ganó, o que uno perdió el primer tiempo 0-4, y ahí sí habría que revertir el resultado, pero acá no hay que revertir nada”, apuntó el compañero de fórmula de Ricardo Alfonsín.
La presurosa concreción de la UDESO tuvo un correlato conflictivo, aunque esperable en tanto se trata de una alianza entre el radicalismo y un sector del peronismo. Diferencias que fueron recientemente dirimidas en internas y donde recién ahora se puede pensar en un trabajo conjunto en muchos distritos de la provincia, con un resultado poco favorable en los comicios. Así, el enojo del “colorado” es más que comprensible y el desánimo que exhibe el candidato presidencial complica más todavía el armado bonaerense.
