En diálogo con LaNoticiaWeb, el candidato a primer legislador del PRO criticó al kirchnerismo y aseguró que “solamente visiones hegemónicas, autocráticas y casi totalitarias pueden plantear que no se puede ir a debatir a TN”. Además, Bergman señaló que Filmus sólo acata órdenes de la Presidenta y cuestionó que quieran “fijar las variables, cuando nunca debaten”. También, se refirió a su libro “Ser Humano”.
Por Antonela Galiani
En una entrevista exclusiva con LaNoticiaWeb, el candidato a primer legislador porteño del PRO, el rabino Sergio Bergman, apuntó contra el kirchnerismo y cuestionó que Daniel Filmus haya suspendido el debate en TN. “Si bien es inexplicable, hay que comprenderlo a Filmus en su imposibilidad de asistir al debate. Es que solamente visiones hegemónicas, autocráticas y casi totalitarias pueden plantear que ahora que tenemos una nueva ley de medios no se pueda ir a TN. Él mismo estuvo la semana anterior en el canal y fue tratado correctamente, pudo expresar en estos años todo lo que quiso”, aseguró.
En línea con esto, Bergaman señaló que Filmus sólo acata órdenes de la Presidenta. “Obviamente no tiene que ver con Daniel, ni con Ibarra, Cerruti o Tomada, son todos operadores directos de la visión autocrática de la Presidenta. Lo que Daniel te va a explicar no es lo que él cree sino lo que le dicen que hay que explicar”, afirmó.
Y luego agregó: “Daniel Filmus tiene poder de decisión en el margen de un milímetro de lo que no le ordenan, pero cuando le ordenan tiene que acatar. Ir a debatir es algo que le piden, pero el día que lo presentan como candidato no lo dejan hablar. Eso fue visible, es evidente”.
Al igual que muchos integrantes de su espacio político, Bergman cuestionó el hecho de que nunca ni Néstor Kirchner ni Cristina Fernández de Kirchner hayan debatido antes de las elecciones, y los acusó de “perseguir a los que no piensan igual”. Frente a esto, dijo que “en la Ciudad sí hay que debatir”.
“Si hasta hace una semana tu apoderado estaba firmando un acuerdo para hacer un debate en TN y ahora no quiere venir, entonces no hay debate. No puede ser que desde la prepotencia fijen todas las variables, cuando nunca debaten. No pueden seguir con la extorsión”, cuestionó.
Y señaló que “esta actitud extorsiva se traduce también en la elección, cuando dicen que si no votan el proyecto nacional en la Ciudad, ustedes los porteños la van a pasar mal”. “En realidad quieren venir a gobernar los que pueden hacer lo que quieren y no lo que deben”, lanzó.
En relación a las declaraciones constantes de la oposición, que acusan al Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, de victimizarse y no cumplir con sus promesas, Bergman dijo que “acá se hicieron muchas cosas, pero la mala política desgastó mucho la gestión”.
“Cuando critican el eslogan de la campaña, de lo que se habla es de lo que no se pudo hacer y tenía que tener el apoyo de la Nación. Todo lo demás que sí se puede hacer se hace, de manera imperfecta o no del todo, eso se va a reconocer. El PRO tiene incorporada en su práctica política decir: ‘No hicimos todo bien y me equivoqué’, eso no existe en el glosario del Frente para la Victoria”.
SU LIBRO
Bergman presentó su libro “Ser Humano” en el Hotel Panamericano, en un encuentro que contó con la presencia del presidente del bloque PRO en la Legislatura porteña, Cristian Ritondo, y del vicepresidente primero de la Legislatura, Oscar Moscariello.
“Es un libro de conceptos y de ideas, pero también de prácticas. Es una brújula o una guía para el camino que cada uno tiene que transitar por sí mismo, es la búsqueda de un sentido”, explicó.
En línea con esto, el rabino aseguró que “no hay un libro que me pueda representar mejor que “Ser Humano” para entrar a la política, dado que la presunción que tiene la sociedad es que quien se mete en la política va a perder sus valores”.
“Yo estoy a disposición de sumarle valor a las prácticas políticas, no con el ánimo de cambiar la política pero si con mi compromiso, en primera instancia es con la gente, de no cambiar yo”, aseguró Bergman.
En relación al aporte político que puede generar su personalidad reflexiva y tendiente al diálogo, señaló que “en la religión encontramos un consenso de estar juntos a pesar de creer diferente, por qué no lo podríamos hacer en la política, donde todos decimos que estamos ahí para ayudar a la gente”.
