El intendente de Merlo defendió el funcionamiento del sistema sanitario municipal frente a las versiones que hablan de una crisis en el Hospital Eva Perón. Admitió faltantes y dificultades por la escasez de recursos, pero apuntó contra los recortes de Nación y aseguró que el distrito perdió cerca del 25% de sus ingresos por coparticipación.
Las versiones sobre una supuesta crisis en el Hospital Municipal Eva Perón de Merlo generaron una fuerte respuesta del intendente Gustavo Menéndez, quien rechazó de plano las acusaciones sobre un eventual colapso del principal centro de salud del distrito.
Durante una entrevista con el programa Primer Plano, el jefe comunal cuestionó las publicaciones que instalaron ese escenario y apuntó contra lo que definió como una campaña destinada a deteriorar la imagen del sistema sanitario municipal.
“Nuestro sistema atiende más de 550.000 consultas por año. No van a ver nunca menos de un 80% de ocupación de las 400 camas de internación que tenemos. Eso no se puede hacer sin médicos, sin enfermeras, sin insumos: es una patraña de mucha mala leche”, afirmó Menéndez.
El intendente buscó respaldar su posición con los niveles de atención que registra el municipio. Según sus datos, la red sanitaria local supera las 550.000 consultas anuales y mantiene una ocupación de al menos el 80% sobre un total de 400 camas de internación.
Sin embargo, Menéndez también reconoció que existen dificultades. El punto central de su explicación estuvo en el deterioro de los recursos municipales y en el impacto que atribuyó a las decisiones económicas del Gobierno nacional.
Menos recursos y mayor demanda
Para el jefe comunal, el problema no puede analizarse sin tener en cuenta el contexto económico. Menéndez sostuvo que Merlo sufrió una caída cercana al 25% en sus ingresos por coparticipación como consecuencia de los recortes aplicados por la administración de Javier Milei.
A esa situación agregó otro factor: la pérdida de actividad económica dentro del distrito. El cierre de comercios y pequeñas empresas, según explicó, redujo los ingresos municipales y también afectó a numerosas familias que dejaron de pagar las tasas.
El resultado es una combinación que presiona sobre las cuentas públicas justo cuando más personas necesitan recurrir al sistema estatal de salud.
Menéndez también comparó la situación de los hospitales públicos con la de las empresas de medicina privada. Señaló que las dificultades para conseguir atención no son exclusivas del sector estatal.
“Cualquiera de las prepagas tiene problemas para atender a sus afiliados, incluso las más reconocidas. Vayamos a un hospital público y a un establecimiento privado a ver cuánto se espera en la guardia pagando lo que se paga. Además, cuando la cosa se pone brava, es la salud pública la que termina poniendo la cara, el pecho y los recursos”, sostuvo.
El impacto de la crisis sanitaria
El intendente también vinculó la situación actual con el deterioro de las condiciones económicas y sociales que atravesó el país desde 2023.
Como ejemplo, mencionó a las personas que quedaron fuera del mercado laboral formal y perdieron cobertura médica. Ese sector, según planteó, pasó a depender en mayor medida de los hospitales públicos.
En ese punto lanzó una fuerte pregunta sobre el impacto de la falta de medicamentos para pacientes con enfermedades crónicas.
“¿Cuántas amputaciones más hubo del 2023 a la fecha por falta de la provisión de medicamentos que el Estado Nacional le hacía a los enfermos de diabetes?”, planteó.
Para Menéndez, la pandemia de Covid-19 dejó una muestra clara del papel que cumple el Estado en materia sanitaria. La situación posterior, con mayor presión sobre los hospitales públicos, volvió a poner ese rol en primer plano.
El intendente admitió que el sistema municipal tiene problemas y necesita mejoras, pero rechazó que esas dificultades permitan hablar de un colapso del Hospital Eva Perón.
“La gente termina encontrando refugio en la salud pública, que siempre está. Por eso yo les diría que, en vez de hacerse eco de toda esa esa campaña de difamación, también consulten sobre todas las personas a las que la salud municipal les salva la vida”, concluyó.
El planteo de Menéndez deja así una disputa política de fondo: mientras las críticas ponen el foco en las falencias del sistema sanitario, el municipio busca instalar otra lectura, con más demanda, menos recursos y una creciente dependencia de la salud pública como principales factores de la situación actual.
