A pesar del desembarco del navío británico, la polémica continúa por la violación de diversas leyes que le brindan autoridad a la provincia sobre los recursos naturales.
La polémica por el amarre del buque tanque británico en el muelle comercial del puerto de Ushuaia continúa generando repercusiones. No solo crece el debate entre la provincia de Tierra del Fuego y el Estado Nacional por la jurisdicción del puerto, sino que también aparece la pregunta sobre qué hacía la embarcación en aguas soberanas.
Según surge de los registros marítimos internacionales, el VS Promise llegó al muelle comercial de Ushuaia este lunes 24 de agosto, después de haber operado en la terminal petrolera de Río Cullen, donde se carga y exporta el crudo producido en la Cuenca Marina Austral. La embarcación de 228,6 metros partió de la monoboya marina de Río Cullen el 13 de agosto a las 17:28. Se especula, sin respuestas oficiales, que podría haber sido para realizar maniobras de conexión y carga vinculadas a la producción de los yacimientos de petróleo offshore fueguinos.
Más allá de la actividad que llevo adelante la embarcación británica, la polémica surge por una serie de infracciones respecto de la fiscalización y permisos que debe superar cada embarcación que llega a tierras fueguinas. El eje central del debate surge de la violación a la Ley Provincial N.º 852 («Ley Gaucho Rivero»), normativa que sanciona a buques vinculados a la logística de la exploración ilegítima directamente en el área de Malvinas.
También se viola la normativa que le brinda la autoridad a Secretaría de Hidrocarburos / Energía de Tierra del Fuego para autorizar, coordinar y fiscalizar los volúmenes de despacho, los balances de extracción y los protocolos ambientales de las terminales de exportación.
El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, calificó la situación como “un hecho inédito” y la ubicó dentro de una serie de episodios que requieren especial atención. Entre ellos mencionó el paso del buque de guerra británico HMS Medway por el Mar Argentino, la instalación de un radar de capitales británicos en la provincia y la inminente exploración hidrocarburífera de la petrolera israelí Navitas en un área cercana al yacimiento Sea Lion, en las Islas Malvinas.
