Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos coordinarán acciones ante la paralización de plantas, las suspensiones y los despidos que afectan a cientos de trabajadores de la principal empresa avícola del país.
La crisis de Granja Tres Arroyos, que ya impacta en distintas localidades del país, llevó a los gobernadores Axel Kicillof, Martín Llaryora y Rogelio Frigerio a acordar la conformación de una mesa de trabajo conjunta. El objetivo será coordinar medidas frente al deterioro de la actividad y el impacto sobre los trabajadores.
La situación atraviesa a tres provincias. En Buenos Aires, la empresa mantiene paralizada durante agosto la planta de Pinazo, en Pilar, donde unos 300 trabajadores fueron suspendidos. También se registran dificultades en otros establecimientos bonaerenses, con reducción de la actividad y problemas vinculados al pago de salarios.
En Entre Ríos, el escenario es todavía más crítico. La planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, permanece paralizada y la empresa avanzó con despidos que alcanzaron a cientos de trabajadores. En Córdoba, en tanto, la planta Avex, de Río Cuarto, también atraviesa una fuerte caída en su funcionamiento y afecta a unos 350 empleados.
El acuerdo entre los tres gobernadores busca generar una respuesta coordinada ante un conflicto que dejó de ser exclusivamente empresarial para convertirse en un problema con impacto económico y laboral en distintos distritos.
Desde Entre Ríos señalaron que la mesa tendrá participación de los equipos técnicos de las tres administraciones y que también se buscará incorporar la dimensión nacional de la crisis.
El impacto en Pilar
En la planta de Pinazo, la empresa suspendió a la totalidad de su personal durante agosto. La medida fue acordada con el sindicato y contempla el pago parcial de los salarios, mientras los trabajadores también reclaman por atrasos previos.
La situación generó preocupación en Pilar por el efecto que la paralización tiene no sólo sobre las familias de los empleados, sino también sobre la actividad comercial y económica vinculada a la planta. El Concejo Deliberante incluso solicitó información a las autoridades laborales provinciales y nacionales sobre la situación.
Una crisis que se extiende
Los problemas de Granja Tres Arroyos se profundizaron durante los últimos meses y alcanzaron a varias de sus instalaciones. La empresa enfrenta una fuerte reestructuración financiera mientras busca alternativas para sostener su funcionamiento.
En ese contexto, los gobiernos provinciales comenzaron a implementar distintas medidas de asistencia para los trabajadores afectados. Entre ellas aparecen subsidios, ayuda alimentaria, beneficios sobre las tarifas de energía y mecanismos de alivio fiscal para quienes fueron despedidos.
Ahora, el desafío será avanzar en una estrategia común entre Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos para intentar contener el impacto de la crisis y preservar la mayor cantidad posible de puestos de trabajo.
