La medida comenzó a regir este 1° de julio. Aunque se mantiene el descuento del 55%, el beneficio ya no se calculará sobre la tarifa vigente en cada jurisdicción, lo que reducirá el subsidio a medida que aumenten los pasajes
El Gobierno nacional oficializó un cambio en el esquema de la Tarifa Social de la tarjeta SUBE que impactará sobre millones de usuarios beneficiarios del sistema. A partir de este 1° de julio, el descuento del 55% continuará vigente, pero dejará de actualizarse automáticamente cada vez que aumente el valor del boleto de transporte público.
La modificación fue establecida mediante la Resolución 40/2026 de la Secretaría de Transporte y fija una «tarifa de referencia» basada en los valores vigentes al 30 de junio. Desde ahora, el subsidio se calculará sobre ese monto y no sobre el precio actualizado del pasaje en cada ciudad o provincia. Como consecuencia, el beneficio perderá valor real a medida que las tarifas continúen incrementándose.
Hasta ahora, quienes contaban con la Tarifa Social abonaban el 45% del valor vigente del boleto, ya que el descuento acompañaba automáticamente cada incremento tarifario. Con el nuevo esquema, el porcentaje del 55% se mantiene únicamente sobre la tarifa de referencia establecida por el Estado nacional, por lo que los futuros aumentos deberán ser afrontados en mayor medida por los usuarios beneficiarios.
La decisión alcanza a jubilados y pensionados, titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), beneficiarios de la Asignación por Embarazo, personal de casas particulares, veteranos de Malvinas, monotributistas sociales y personas que perciben seguros por desempleo, entre otros programas sociales.
Desde el Gobierno argumentaron que el cambio responde a la necesidad de desvincular el costo del beneficio de los aumentos que deciden provincias y municipios, ya que las tarifas presentan una evolución «frecuente y heterogénea». De este modo, el Estado nacional busca mantener bajo control el gasto destinado al subsidio del transporte.
La modificación coincide con un nuevo incremento de las tarifas del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde desde este 1° de julio volvieron a aumentar los boletos de colectivos, subtes y otros servicios.
