El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, informó este viernes que la cifra de fallecidos por el doble terremoto que azotó el norte del país el miércoles se elevó a 920, mientras que los heridos alcanzan los 3.360.
Los equipos de emergencia continúan trabajando en las zonas afectadas, con familiares y vecinos colaborando en la búsqueda de sobrevivientes. Sin embargo, más de 48 horas después de los sismos, las posibilidades de hallar personas con vida disminuyen. Hasta el momento, 17 países y la ONU han enviado aviones con ayuda humanitaria que arribarán en los próximos días.
El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, Tom Fletcher, aseguró este viernes que además 50.000 personas están desaparecidas y advirtió que con seguridad la cifra de fallecidos por los movimientos telúricos «aumentará considerablemente».
«Se trata de una operación de rescate extremadamente compleja. Hay más de 50.000 personas desaparecidas y más de 500 han fallecido; por lo tanto rebuscar entre los escombros es una tarea colosal», declaró Fletcher. «También existe la amenaza de réplicas, por lo que los equipos de rescate trabajan en condiciones de una complejidad increíble«, añadió el representante de Naciones Unidas.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la militarización del estado costero de La Guaira, el más golpeado por los terremotos y declarado “zona de desastre”. La medida busca reforzar la seguridad ciudadana, garantizar el tránsito de los equipos de rescate y evitar incidentes de orden público.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su solidaridad a través de Truth Social: “Los dos grandes terremotos que acaban de azotar al maravilloso pueblo de Venezuela son de una magnitud enorme y han dejado un número devastador de víctimas mortales. Estados Unidos está listo, dispuesto y capacitado para ayudar”.