Por Silvina D’Onofrio
Vale la pena pensar cómo cambió el rol de quienes trabajamos con foco en las personas. Hoy, Recursos Humanos ya no se limita a procesos o gestión del talento: participa en la construcción de cultura, en la transformación de los modelos de trabajo y en el diseño de experiencias que impactan en las personas y en el negocio.
En compañías que evolucionan, construir cultura no significa definir valores y sostenerlos intactos. Implica crear un sistema vivo de prácticas y comportamientos que se adapta todos los días. La cultura se construye con lo que hacemos, con cómo lideramos y con aquello que elegimos reconocer.
Uno de los grandes desafíos actuales es pasar de acompañar la transformación a impulsarla. Eso exige escuchar a las personas, convertir aprendizajes en acciones concretas y diseñar entornos donde cada persona pueda crecer e innovar. En ese camino, el reskilling ocupa un lugar clave: es el proceso de capacitar a un trabajador para que adquiera nuevas habilidades y pueda asumir un rol completamente distinto dentro de su empresa o campo laboral. Según Randstad, para 4 de cada 5 trabajadores argentinos es un factor importante en su empleo.
Desde nuestra área, esta mirada se traduce en un modelo más ágil, digital y centrado en la experiencia. Incorporamos chatbots y plataformas de autoservicio para mejorar el acceso a la información, y usamos analytics para tomar mejores decisiones sobre talento, desempeño y desarrollo. La tecnología no reemplaza el vínculo humano: lo simplifica y habilita conversaciones de mayor valor.
Pero innovar no es solo incorporar tecnología. También es repensar equipos, liderazgos y trayectorias profesionales. Cada vez más, el foco está puesto en habilidades y no en roles rígidos, lo que permite recorridos más dinámicos y aprendizaje continuo. Aprender dejó de ser una instancia puntual para convertirse en una condición de empleabilidad. En un mercado donde 7 de cada 10 argentinos afirma haber perdido alguna oportunidad laboral por no contar con los conocimientos o habilidades requeridos, aprender dejó de ser una instancia puntual para convertirse en una condición de empleabilidad.
En ese camino, el liderazgo ocupa un lugar central. Las nuevas formas de trabajo requieren líderes habilitadores. Capaces de escuchar, generar confianza, dar autonomía y crear contextos donde cada persona aporte desde su singularidad. Liderar hoy no es solo alcanzar resultados: es construir sentido, cuidar la energía de los equipos y promover culturas donde la innovación pueda suceder.
Las nuevas formas de trabajo requieren líderes habilitadores
Las nuevas generaciones también transforman la experiencia laboral. Buscan propósito genuino, culturas inclusivas, crecimiento, flexibilidad, comunidad e impacto. Y lo hacen en un contexto de trayectorias menos lineales: proyecciones internacionales sobre Gen Z anticipan recorridos con hasta 18 trabajos y 6 carreras a lo largo de la vida. Escucharlas es clave para diseñar experiencias de talento que conecten con esas expectativas. Porque los futuros líderes no buscan solo un empleo: buscan un lugar donde puedan importar, crecer e impactar.
Crear el futuro del trabajo implica reinventarnos constantemente. Requiere curiosidad para leer el contexto, comprender necesidades y anticipar cambios que redefinen la relación con el trabajo: tecnología, nuevas generaciones, formas de vincularnos y expectativas sobre propósito y bienestar.
Por eso, el área de Recursos Humanos es cada vez más estratégica. No solo gestiona personas, sino que diseña condiciones para que personas y negocios crezcan de manera sostenible. Celebrar nuestra profesión es reconocer esa responsabilidad: construir culturas más humanas, ágiles e inclusivas; usar la tecnología para simplificar y potenciar; escuchar para transformar; y animarnos a diseñar lo que todavía no existe.
Porque el futuro del trabajo no es algo que simplemente llega. Es algo que se crea todos los días, con cada decisión, cada conversación y cada experiencia que elegimos construir.
La autora es Gerenta de Talento y Marca Empleadora de Unilever Argentina. Publicado en Infobae
