El oficialismo intenta desactivar la sesión especial prevista en Diputados y propone que el titular de la obra social vuelva a exponer en comisión, como ocurrió en 2024.
El peronismo mueve sus fichas para impedir que el presidente del IOMA, Homero Giles, enfrente una interpelación en la Cámara de Diputados bonaerense. La estrategia apunta a repetir una fórmula que ya utilizó hace dos años: reemplazar la citación por una exposición en una comisión cerrada.
En febrero de 2024, Giles había evitado un pedido de interpelación impulsado por el actual diputado del PRO, Diego Rovello y, en su lugar, brindó una charla ante los diputados. Ahora, el oficialismo intenta que vuelva a suceder lo mismo en medio de la crisis de la obra social que tiene más de dos millones de afiliados.
La oposición había conseguido reunir los apoyos necesarios para convocar una sesión especial con el objetivo de debatir la situación del IOMA y tratar una docena de proyectos, entre ellos la interpelación al titular de la obra social. Los bloques de La Libertad Avanza, el PRO, las dos UCR, Unión y Libertad, la Coalición Cívica y Hechos sumaban 46 bancas. La Izquierda también estaba dispuesta a acompañar.
Sin embargo, el presidente de la Cámara de Diputados, Alejandro Dichiara, suspendió la convocatoria y la trasladó para el próximo jueves, una decisión que tomó por sorpresa a varios legisladores que ya viajaban hacia La Plata.
Con más tiempo para negociar, el oficialismo inició conversaciones con sectores opositores para intentar dejar sin efecto la sesión especial y que Giles exponga nuevamente en una comisión parlamentaria.
Ahora, los bloques que impulsaron la iniciativa deberán decidir si aceptan esa alternativa o mantienen la convocatoria a sesión prevista para el jueves a las 13.
La Libertad Avanza, Unión y Libertad, Hechos y parte de la UCR prefieren sostener la sesión para aumentar la presión sobre Axel Kicillof.
Por su parte, el diputado de Hechos, Ignacio Mateucci, cuestionó la posibilidad de un acuerdo y lanzó una crítica: “Ya acordaron que Giles vaya algún día a una comisión y listo. Se termina el problema y que siga la fiesta”.
