El club firmó un convenio que habilita la construcción del nuevo estadio en Avenida La Plata. La noticia llega en plena campaña electoral, con cinco listas que competirán este sábado por la conducción azulgrana.
San Lorenzo de Almagro atraviesa una semana clave en su vida institucional. A días de las elecciones anticipadas del sábado 30 de mayo, el club anunció la adquisición de los terrenos que faltaban en Avenida La Plata (8.345 mts2), un paso fundamental para concretar la histórica Vuelta a Boedo.
El convenio de usufructo gratuito fue rubricado en las oficinas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y presentado oficialmente en la Sala de Prensa Osvaldo Soriano del estadio Pedro Bidegain, con la presencia de la Comisión Directiva. El acuerdo establece compromisos de infraestructura y acción social: la construcción de un espacio verde de 1.600 m², cinco playones deportivos en la Comuna 8 y la Villa 20, becas deportivas y educativas, colonias de vacaciones y cupos de empleo para vecinos de la zona. Además, el club deberá avanzar en un plazo de diez años con al menos el 20 % de la obra del nuevo estadio y la sede social.
La Asamblea de Representantes deberá aprobar el convenio el próximo 16 de junio en el Polideportivo Roberto Pando, de acuerdo con el Estatuto Social.
El anuncio fue celebrado como un hito por la dirigencia y resonó en la campaña electoral que definirá al nuevo presidente de San Lorenzo. Cinco listas competirán en los comicios: Sergio Constantino (San Lorenzo en Marcha), Marcelo Culotta (Orden y Progreso Sanlorencista), Manuel Agote (Movete Boedo Movete), Nicolás Papasso (Nueva Generación) y César Francis (Volver a San Lorenzo).
La concreción de la Vuelta a Boedo se convirtió en bandera de todos los candidatos y en un símbolo de unidad para la hinchada azulgrana. En palabras de Constantino, actual titular de la comisión transitoria: “Ahora sí, la vuelta a Boedo es total. Es un día muy especial en la vida de nuestro club”.
El sábado, los socios decidirán quién conducirá a San Lorenzo hasta 2027, en un contexto marcado por la crisis institucional y la expectativa de que el regreso definitivo a Boedo sea el motor de una nueva etapa.
