En dos años y medio, el Estado nacional perdió 67.250 puestos de trabajo. El ajuste impactó en organismos públicos, empresas estatales y áreas clave como ciencia, transporte y seguridad social.
Un informe sobre la dotación de personal del Sector Público Nacional, actualizado a marzo de 2026, expone la magnitud del recorte de empleo estatal durante la actual administración. Entre noviembre de 2023 y marzo de este año se perdieron 67.250 puestos de trabajo, lo que representa una caída del 19,6% en la planta total. En términos de ritmo, equivale a más de 76 desvinculaciones por día.
El relevamiento muestra que, en números absolutos, los organismos descentralizados concentraron la mayor cantidad de despidos. Detrás aparecen las empresas y sociedades del Estado, seguidas por los organismos centralizados. Sin embargo, al medir el impacto en proporción al tamaño de cada estructura, el ajuste golpeó con mayor fuerza a la administración centralizada, un dato que para los autores del informe refleja un vaciamiento de funciones propias del Poder Ejecutivo.
Entre las empresas públicas, el caso más significativo en cantidad de bajas es el de Correo Argentino, con 5.449 despidos. Le siguen Operadora Ferroviaria S.E., con 3.904 cesantías; Banco Nación, con 2.325; y Aerolíneas Argentinas, con 1.872 desvinculaciones.
El panorama cambia cuando se observa el recorte en términos porcentuales. Allí aparece en primer lugar la ex Télam, donde fue desvinculado el 79% del personal. Detrás se ubican ENARSA Patagonia, Educar S.A., Casa de la Moneda y Contenidos Públicos S.E., todas con reducciones de fuerte impacto sobre sus estructuras.
En la Administración Pública Nacional —que abarca organismos desconcentrados y descentralizados— el mayor recorte en términos absolutos se produjo en ARCA, con 3.379 puestos eliminados. Luego aparecen el CONICET, con 2.371 despidos, y la ANSES, con una reducción de 1.780 trabajadores.
También en este universo, los datos porcentuales muestran recortes especialmente profundos. El Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales perdió el 62% de su planta de personal. En segundo lugar quedó la Junta de Seguridad en el Transporte, con una caída del 49%, mientras que el ENACOM registró un recorte del 48%.
Los números reflejan que el proceso de reducción del Estado no se concentró en un único sector, sino que atravesó áreas estratégicas de gestión, servicios públicos, investigación científica, comunicación y seguridad social. A casi dos años y medio del inicio de la actual gestión, el recorte de personal se consolidó como uno de los ejes centrales de la política de reorganización del sector público.
