En un multitudinario acto por el Día del Trabajador en El Talar, el intendente de Tigre, Julio Zamora encabezó un discurso con fuerte tono político, en el que profundizó su distanciamiento con el espacio que lidera Sergio Massa y cuestionó con dureza la interna del peronismo local.
Ante miles de militantes, vecinos y referentes sindicales, Zamora puso el foco en la disputa por la conducción del Partido Justicialista de Tigre y rechazó la intervención judicial en la vida partidaria. “No queremos un peronismo que defina conducciones a través de procesos judiciales. Queremos un peronismo que permita la participación, que vote y elija democráticamente a sus dirigentes”, afirmó.
El jefe comunal también apuntó contra los movimientos recientes en el PJ local y en la Universidad del Delta, que vinculó directamente al massismo. “Eso es el Frente Renovador, eso es Sergio Massa, y eso es lo que no queremos de la política”, lanzó, en uno de los pasajes más duros de su intervención.
Durante su discurso, Zamora buscó además diferenciarse de sus rivales internos. “Escuché que nos invitaban a volver a un lugar del que en realidad nunca nos fuimos. Quiero decirles que con esos dirigentes no tenemos nada que ver. No somos lo mismo”, sostuvo.
En otro tramo, cuestionó lo que consideró contradicciones de la oposición local. “Cuando gobiernan, aprueban megatorres y, cuando son oposición, nos quieren decir hasta dónde podemos construir”, remarcó, y también cuestionó a quienes “permiten basurales clandestinos cuando gobiernan y después nos sacan fotos en un cesto de basura”.
La secretaria de Educación y Promoción Social, Gisela Zamora, acompañó el mensaje y reforzó la defensa de la autonomía política local. “No reconocemos a quienes se meten por la noche, usurpan lugares y luego se presentan como dueños”, expresó en referencia a la disputa por el control partidario.
Además de las críticas a la interna peronista, Zamora enmarcó el acto en el contexto social y económico actual. Recordó el origen histórico del Día del Trabajador y advirtió sobre el momento que atraviesan distintos sectores. “Estamos atravesando un momento de mucho dolor para las familias, para las personas con discapacidad, para los abuelos y para los trabajadores”, señaló, y planteó la necesidad de “una herramienta política que defienda a los sectores más humildes”.
En clave local, el intendente también alertó sobre el futuro de las políticas públicas del municipio. “Están en peligro los polideportivos, el sistema de seguridad y todas las políticas sociales que venimos desarrollando. Todo eso está en juego dentro de dos años”, afirmó.
Sobre el cierre, convocó a reforzar la militancia territorial y dejó una definición política. “No hagamos caso a esas redes que intentan instalar que en Tigre está todo bien: yo sé que no está todo bien”, dijo. Y concluyó: “El peronismo está vivo: no se rinde, no se agacha, no negocia sus convicciones. Vamos a seguir trabajando por el Tigre que queremos”.
El acto contó con el respaldo de organizaciones sindicales y políticas como la Mesa Política Sindical de Tigre, La Fraternidad, UTA, UDOCBA y ATSA Zona Norte, que mostraron respaldo territorial al intendente en medio de la creciente tensión con el Frente Renovador.
