Mientras CONMEBOL y UEFA definen el escenario, el asistente de Lionel Scaloni mantuvo la cautela y afirmó que “es una linda medida, siempre y cuando se pueda jugar”.
La CONMEBOL y la UEFA están cerca de destrabar el contrato con Qatar y todo indica que la Finalissima entre Argentina y España cambiará de sede, con Lisboa como la ciudad que aparece con más fuerza para albergar el encuentro. La modificación responde al complejo contexto internacional derivado de la escalada bélica en Medio Oriente, que generó dudas respecto a la realización del evento en Qatar, sede original del partido.
En este escenario, Pablo Aimar, asistente y mano derecha de Lionel Scaloni, fijó su postura con cautela. “No sabemos dónde se jugará todavía, ojalá sea en un lugar seguro”, expresó el exfutbolista, al tiempo que destacó que el cruce con el campeón de Europa “será lindo jugarla, siempre que se pueda”. Además, consideró que enfrentar a España es “una muy linda medida” y, sobre el Mundial venidero, señaló: “Lo más difícil era renovar la motivación. Falta todavía”.
Por último, Aimar evitó profundizar en los preparativos de la lista definitiva y subrayó que “hay partidos, hay ligas, hay un montón de cuestiones que van sucediendo minuto a minuto en el fútbol”. Sus declaraciones reflejan la expectativa que rodea a la Finalissima, un partido que se perfila como uno de los grandes atractivos del calendario internacional y que, de confirmarse, tendrá a Lisboa como epicentro del choque entre campeones continentales.
