El Cruzeiro se llevó la Copa, en un partido con un lamentable final y un increíble informe de 23 jugadores, récord en el fútbol brasileño, 12 del Mineiro y 11 del equipo campeón.
En el partido por la final del Estadual Mineiro, se consagró campeón el Cruzeiro por 1 a 0 frente a los dirigidos por Eduardo Dominguez, con gol de Caio Jorge. Pero el encuentro se vería eclipsado por lo sucedido en el final. En los últimos minutos del encuentro comenzó una batalla campal que se desató al pitazo final, con piñas y una escena de caos total que obligó a intervenir a la policía militar. Horas después llegó el acta oficial del árbitro Matheus Candançan con un número que hizo historia: 23 expulsados, nuevo récord en el fútbol brasileño.
Ganaba 1 a 0 el Cruzeiro cuando en una jugada, el volante Christian y el arquero Galo protagonizaron un choque en la búsqueda de un rebote. El jugador del Cruzeiro fue con todo y terminó pegandole al Everson, quién respondió con insultos y más violencia contra el mediocampista. Esto desató un conjunto de encontronazos entre jugadores de ambos equipos, que fueron elevandose de tono hasta llegar a los puños.
Luego del choque el dirigido por Dominguez, y el centrocampista del Cruzeiro. Según el árbitro, fue Everson quien «derribó a su oponente, cargó contra él y golpeó brutalmente en la cara con la rodilla», mientras que Christian también recibió su sanción por «golpear con la espinilla a su oponente en la cabeza, con fuerza excesiva, cuando el balón ya estaba en posesión del arquero». Dos acciones que al mismo tiempo avivaron lo que iba a suceder después.
Lo que siguió fue un descontrol total. Lucas Romero, argentino del Cruzeiro, le conectó una trompada a Everson en el aire. Cássio, arquero de los de azul, cruzó toda la cancha para meterse en la gresca. Hulk, uno de los más exaltados del lado del Mineiro, le pegó una piña por la espalda a Romero. El otro argentino del Cruzeiro, Lucas Villalba, respondió con una patada voladora al delantero de paso por China y Portugal, quien buscó venganza con un golpe que no llegó a destino. Eduardo Domínguez, DT del Atlético Mineiro, se metió entre los jugadores intentando separar. Los suplentes y miembros de los cuerpos técnicos también terminaron involucrados, mientras Candançan, árbitro del encuentro, observaba a la distancia con impotencia y pedía protección policial en medio del disturbio.
Hulk, el experimentado jugador brasileño, pidió disculpas y se mostró arrepentido luego de ser uno de los pretagonistas en la ¨ola de piñas¨ que hubo en la final del Estadual Mineiro. “No recuerdo de haber participado en un acto de violencia así en ningún partido en el que haya estado presente, no lo recuerdo. Es lamentable, como ya lo dije, y no me cansaré de pedir disculpas”. Dijo el músculoso delantero ex Zenit sobre la pelea.
Las tarjetas rojas no fueron sacadas durante el encuentro, sino que las sanciones llegaron después por medio del acta. Por el lado del Cruzeiro fueron expulsados Cássio, Fagner, Fabrício Bruno, João Marcelo, Lucas Villalba, Kauã Prates, Christian, Lucas Romero, Matheus Henrique, Walace, Gerson y Kaio Jorge. Por otro lado en el Atlético Mineiro: Everson, Gabriel Delfim, Preciado, Lyanco, Ruan Tressoldi, Junior Alonso, Renan Lodi, Alan Franco, Alan Minda, Cassierra y Hulk.
Para justificar la mayoría de las rojas, Candançan utilizó una frase que resume todo: «Fue expulsado por golpear y patear a sus oponentes durante la pelea después del final del partido, y no fue posible mostrarle tarjeta roja debido al caos».
Con 23 expulsados, La Bestia Negra y el Galo protagonizaron el partido con más tarjetas rojas en la historia del fútbol brasileño, superando las 22 expulsiones que habían protagonizado Portuguesa y Botafogo en 1954 durante el Torneo Río-São Paulo. Un récord que nadie quería batir y que tardó más de siete décadas en caer. El récord contando todas las ligas del mundo lo tiene Victoriano Arenas y Claypole, que tuvo 36 expulsados, 4 durante el encuentro y el resto una vez terminado el mismo.
Cruzeiro y Mineiro volverán a verse las caras el 3 de Mayo por el Brasileirao, y trás lo sucedido ese encuentro genera mucha expectativa.
Así terminó Everson, arquero del Atletico Mineiro, luego de la batalla campal frente a Cruzeiro.
