El dirigente del Frente Renovador cuestionó al Gobierno tras una nota del The New York Times que habla de negociaciones para que Argentina acepte migrantes deportados desde Estados Unidos.
Sebastián Galmarini, dirigente del Frente Renovador y referente del massismo, salió a cuestionar al gobierno de Javier Milei luego de que el diario estadounidense The New York Times publicara un artículo en el que se detallan negociaciones avanzadas entre la Argentina y la administración de Donald Trump para que el país reciba migrantes deportados desde Estados Unidos, sean argentinos o extranjeros que ingresaron de forma irregular a ese territorio.
A través de su cuenta de X (ex Twitter), Galmarini fue contundente:
“Mucho ‘Argentina será grande again’ y lo único grande es el tamaño del depósito en el que nos quieren convertir. Te hablan de orden y después negocian traer gente deportada para ver ‘qué hacen’. Hospitales detonados, barrios al límite y más inseguridad para hacerse cargo de deportaciones decididas por EE.UU”.
La publicación del dirigente se dio en respuesta a una noticia difundida por Ámbito, que citó el artículo del prestigioso medio norteamericano y dio cuenta de que existiría un avanzado estado de negociación entre ambas administraciones en materia migratoria.
Según el informe, el Gobierno argentino estaría analizando aceptar a personas deportadas por Estados Unidos como parte de una agenda más amplia de acercamiento político y diplomático con la eventual nueva administración de Trump.
En ese marco, Galmarini cuestionó el rumbo de la política exterior y advirtió sobre el impacto que una decisión de ese tipo podría tener en un país atravesado por una profunda crisis social, con sistemas de salud y servicios públicos tensionados y crecientes problemas de inseguridad.
Las declaraciones se suman a una serie de críticas provenientes de sectores de la oposición al alineamiento internacional del gobierno libertario, al que acusan de subordinar la política exterior argentina a intereses de potencias extranjeras sin contemplar las consecuencias internas.
