Los convenios originales entre ambas jurisdicciones habían sido firmados en 2018, pero las obras permanecieron paralizadas durante cinco años y recién se reanudaron en diciembre de 2024.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó que este año avanzará con el desalojo y cierre de la cárcel de Villa Devoto, cuyos internos serán trasladados al nuevo penal federal de Marcos Paz, bajo la órbita del Estado nacional. La medida busca reordenar el sistema penitenciario y aliviar la crítica situación de comisarías y alcaldías porteñas, que atraviesan un escenario de sobrepoblación y reiteradas fugas en los últimos meses.
La nueva unidad penitenciaria, denominada Centro Penitenciario Federal VII, tendrá capacidad para 2.240 internos y permitirá descomprimir las dependencias policiales de la Ciudad. El anuncio se produjo tras la firma de un acta de entendimiento entre el Gobierno nacional y el porteño, que establece que la Ciudad entregará la nueva cárcel federal durante el primer cuatrimestre del año. El convenio también contempla la ampliación de plazas en el Servicio Penitenciario Federal mediante la instalación de módulos en el Complejo Penitenciario Federal IV y en la Unidad 19 de Ezeiza, con capacidad adicional para hasta 400 detenidos.
“El penal de Marcos Paz está casi listo y se lo vamos a entregar a la Nación, tal como lo habíamos acordado. Esta obra permitirá trasladar a los detenidos que hoy están en Villa Devoto y avanzar con el cierre de la cárcel, que es un pedido histórico de los vecinos del barrio”, afirmó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Los convenios originales entre ambas jurisdicciones habían sido firmados en 2018, pero las obras permanecieron paralizadas durante cinco años y recién se reanudaron en diciembre de 2024. Este retraso generó tensiones entre la Ciudad y la Nación respecto de la responsabilidad por la saturación de las alcaldías porteñas, que hoy alojan a cientos de detenidos en condiciones de hacinamiento.
El nuevo establecimiento se levanta sobre un predio de 80 hectáreas en Marcos Paz y contará con cuatro unidades, un edificio administrativo, un área destinada a programas y servicios, un comando de seguridad interna, sector de salud y salas de videoconferencia. También incluirá espacios educativos para talleres de trabajo y capacitación laboral, áreas de visitas, gimnasio, canchas de fútbol y zonas de huertas.
Con el cierre de Devoto y la puesta en marcha del penal federal, el Gobierno busca dar respuesta a una demanda histórica de los vecinos, mejorar las condiciones de detención y ordenar el sistema penitenciario en el Área Metropolitana, en medio de un escenario marcado por la sobrepoblación y la disputa política entre jurisdicciones.
