El peronismo prepara una ofensiva para bloquear la asunción de Lorena Villaverde, señalada por presuntos vínculos con «Fred» Machado, mientras busca sumar apoyos de la UCR y el PRO para impugnar su jura el 28 de noviembre.
La asunción de Lorena Villaverde, senadora nacional electa de La Libertad Avanza en Río Negro, quedó bajo una fuerte incertidumbre mientras avanza una investigación por su presunta relación con el empresario extraditado a Estados Unidos por narcotráfico, «Fred» Machado. El peronismo ya trabaja para impedir que ocupe su banca y salió a negociar los votos necesarios para bloquear su ingreso.
La iniciativa está pensada para el 28 de noviembre, día fijado para la jura de los senadores electos. Fue el jefe del bloque peronista, José Mayans, quien decidió activar una impugnación formal, consciente de que deberá reunir una mayoría que no será fácil de alcanzar tras la renovación legislativa. En Unión por la Patria admiten que las cuentas empezaron hace semanas.
Mientras La Libertad Avanza contará con 20 senadores, el peronismo tendrá seguros sus 28 votos, pese a diferencias internas. El destino de la impugnación quedará en manos de los 24 legisladores restantes, especialmente radicales y dirigentes del PRO que, según deslizan en UxP, «no quieren saber nada con que asuma».
El rechazo se apoya en las denuncias que vinculan a Villaverde con Machado a través de Claudio Ciccarelli, primo del empresario acusado por lavado de dinero y narcotráfico y, según denunció Martín Soria, pareja de la dirigente libertaria.
Villaverde fue investigada por la venta irregular de un terreno en Las Grutas, por un préstamo de 295 mil dólares tomado en el Banco Nación y por un episodio del 2002, cuando fue detenida en Estados Unidos con casi medio kilo de cocaína. Camino a las elecciones, intentó despegarse de esa causa difundiendo un video donde se la veía haciéndose una rinoscopia para descartar vínculos con las drogas.
El estallido mediático que rodea su figura se intensificó después de que José Luis Espert quedara bajo sospecha por su propio nexo con Machado, tras una investigación periodística. Aunque desde el oficialismo se analizó bajarla de la lista por temor a un impacto electoral negativo, finalmente confirmaron su candidatura. La decisión fue contraproducente: el 26 de octubre, Villaverde sufrió un fuerte corte de boleta y terminó perdiendo por apenas 3 mil votos ante Martín Soria, su principal acusador, quien la tildó reiteradamente de «narco» en la Cámara de Diputados. En contraste, el candidato a diputado de LLA, Aníbal Tortoriello, logró una victoria holgada por más de 15 mil votos.
El conflicto desembocará en el recinto el 28 de noviembre, pero antes atravesará un filtro clave: la comisión de Asuntos Constitucionales. El peronismo buscará allí emitir un dictamen adverso a la asunción de Villaverde, aprovechando la integración actual del cuerpo -que le es más favorable-, antes de su recambio. La presidenta de la comisión, la cordobesa Alejandra Vigo, será quien conduzca esa instancia decisiva.
Con una semana por delante, el oficialismo apuesta a convencer a algunos senadores que dejarán sus bancas en diciembre, como la larretista Guadalupe Tagliaferri y el radical Pablo Blanco, para sumar sus firmas.
