La guerra interna en el sindicato se profundiza: mientras Aparicio se mantiene en su cargo, la pelea entre Hugo y Pablo Moyano sigue generando episodios de enfrentamiento público y acusaciones directas.
La interna en el Sindicato de Camioneros continúa acumulando polémicas, y este lunes se vivió un nuevo episodio que pone en evidencia la pelea entre Hugo y Pablo Moyano. Volantes con un mensaje contra Marcelo Aparicio, secretario Gremial y número tres de la estructura, fueron arrojados frente a la sede del gremio desde una moto: «Marcelo Aparicio dejá de robarle a Hugo M., vos también participaste».
Aparicio, apodado «Feúcho», es un dirigente clave del sindicato, con historial de cercanía a Pablo Moyano, pero en quien Hugo deposita tanta confianza que lo designó en reemplazo de su hijo para resolver conflictos como los de Mercado Libre o el último reclamo de indemnizaciones por la recolección de residuos en CABA. Pese a las diferencias internas, sigue en su cargo.
Los volantes parecen aludir a una denuncia judicial sobre un presunto fraude en el hotel 15 de diciembre en Mar del Plata, que ya había derivado en el despido de algunos dirigentes cercanos a Pablo Moyano: Paulo Villegas, Claudio Balazic y Alejandro Vanati, entre otros. La denuncia, presentada por Héctor «Yoyo» Maldonado, apunta a un supuesto fraude que superaría los 10 millones de dólares y se encuentra bajo investigación del fiscal Carlos David Bruna.
En medio de esta crisis, surgen versiones sobre maniobras internas de Hugo para neutralizar a los soldados de Pablo y evitar un retorno de su hijo al sindicato, aunque ninguna de estas hipótesis pudo confirmarse de manera oficial. Algunos allegados de Hugo sostienen que su esposa, Liliana Zulet, habría influido en su enojo, motivada por el ascenso reciente de Deportivo Camioneros a Primera B Metropolitana, bajo la gestión de Pablo.

Por otra parte, la relación entre Pablo Moyano y Claudio «Chiqui» Tapia, presidente de la AFA, también suma rumores: algunos sugieren que el éxito futbolístico de Deportivo Camioneros podría fortalecer la imagen de Pablo y poner en jaque la autoridad de Hugo en el gremio, aunque esto no tiene confirmación oficial.
Recientemente, Aparicio participó en la firma de la paritaria más alineada con el Gobierno, que contempla un aumento de 3,3 % en tres tramos, vigente hasta febrero de 2026. En esa ocasión, mostró disconformidad con el ajuste salarial «a la baja», aunque su posición dentro del sindicato se mantiene firme.
En el gremio especulan con la posibilidad de que Hugo Moyano esté promoviendo a Octavio Argüello como eventual sucesor, consolidando su confianza dentro del triunvirato de la CGT y anticipando movimientos estratégicos que podrían redefinir la estructura del sindicato en los próximos años.
