El Arzobispo de Bs.As. apuntó contra quienes «venden espejitos de colores» o «buscan atajos tramposos». Así, brindó unas palabras con una presencia metafórica constante de la peregrinación, cargadas de contenido político: “Hay muchos hermanos que ya no tienen fuerzas para seguir”.
Cientos de miles de personas llegaron este 5 de octubre a la basílica de Nuestra Señora de Luján, tras caminar más de 60 kilómetros desde el santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers. La 51ª Peregrinación Juvenil se desarrolló bajo el lema «Madre, danos amor para caminar con esperanza», en medio de altas temperaturas y de una lluvia intensa en el tramo final del recorrido.
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, presidió la misa central. En su homilía, el prelado brindó unas palabras cargadas de contenido político en un momento que observa adverso para la sociedad toda.
Pidió confiar en la mirada tierna y compasiva de la Virgen, que «conforta nuestras vidas y nos sostiene en medio de las cruces personales, de los dolores y de las tristezas», y animó a los peregrinos a no abandonar el compromiso con un país más justo y fraterno.
García Cuerva aseguró que «hay muchos hermanos en nuestro país que ya no tienen fuerzas para seguir, no encuentran sentido al camino de sus vidas y han detenido su marcha», y advirtió: «Les pesa demasiado la pobreza, las consecuencias del narcotráfico, las enfermedades, la soledad«.
«Por ellos también peregrinamos, los traemos en la mochila del alma, porque no queremos ser un pueblo indiferente ante tanto dolor, ni tampoco dejarnos ganar por la impotencia del no se puede», agregó.
Finalmente, el arzobispo porteño invitó a los fieles a llevar el impulso de la peregrinación a la vida cotidiana: «Podremos detener nuestros pies para descansar, pero no detendremos el corazón, porque estos corazones volverán a sus hogares movilizados por el amor de una Madre que nunca nos deja solos y nos anima a caminar con esperanza».
— Lauro Grande ✌️☀️❤️ (@LauroGrande) October 5, 2025
