Los legisladores alineados con el ex jefe de Gobierno porteño presentaron una serie de proyectos para reducir la carga tributaria que incluyen ABL, patentes y sellos
Con una ofensiva parlamentaria que marca el inicio de una nueva etapa de disputa interna en Juntos por el Cambio, el bloque Volvamos Buenos Aires, alineado con Horacio Rodríguez Larreta, presentó este martes tres proyectos para revertir los aumentos tributarios implementados por la gestión de Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires.
La movida, encabezada por los legisladores Claudio Romero y Emmanuel Ferrario, se interpreta como un intento del larretismo por condicionar la agenda fiscal del oficialismo porteño, en un contexto donde se prevé que el espacio ampliará su representación legislativa a partir de diciembre.
Las iniciativas apuntan a reducir el impuesto inmobiliario (ABL), las patentes y el tributo a los Sellos, en abierta crítica a las subas aplicadas por el Ejecutivo local en los últimos meses. Desde el bloque opositor aseguran que los incrementos fueron “innecesarios” y que afectaron la capacidad de gasto de los vecinos y la competitividad de las actividades comerciales. “Este alivio al bolsillo de los porteños implica mucho menos del 3% de la recaudación de la ciudad”, sostuvo Romero, en un mensaje que combina técnica fiscal con posicionamiento político.
Más allá del contenido tributario, el gesto adquiere relevancia institucional: el larretismo busca instalar una agenda propia en la Legislatura, anticipando el reordenamiento de fuerzas que se dará tras el recambio parlamentario. Con nuevos escaños en camino, el sector que responde al ex jefe de Gobierno se prepara para disputar el liderazgo opositor y condicionar los márgenes de acción del oficialismo, incluso en temas sensibles como la política fiscal.
Ferrario, ex vicepresidente primero del cuerpo legislativo, reforzó el tono político de la presentación al hablar de “compromiso con la previsibilidad y la equidad”, conceptos que remiten a la gestión larretista y contrastan con el enfoque de la actual administración. En ese marco, los proyectos no solo buscan modificar coeficientes y alícuotas, sino también reinstalar criterios de gestión que el larretismo considera más sostenibles y justos.
La estrategia incluye además la prórroga de la moratoria tributaria hasta agosto de 2025, lo que refuerza el perfil de “oposición responsable” que el espacio intenta construir. En paralelo, se abre una disputa por el relato fiscal: mientras el macrismo defiende los ajustes como necesarios para sostener el equilibrio presupuestario, el larretismo apela a los antecedentes de superávit durante su gestión para justificar una baja de impuestos sin comprometer servicios.
