En el oficialismo crece la expectativa sobre el futuro político de Patricia Bullrich, aunque en su equipo prefieren mantener en suspenso la confirmación de su postulación como primera en la lista de senadores por La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires. «El partido no termina hasta que termina», repiten cerca de la funcionaria, mientras avanza una negociación con los Milei para definir quién quedará a cargo de Seguridad cuando deje su cargo.
Fuentes del círculo de Karina Milei señalaron que la ministra busca que su actual número dos en el Ministerio de Seguridad la suceda una vez que asuma su banca en el Senado. «Y guarda porque tal vez gana y puede volver si no le gusta lo que está pasando en el Ministerio si pusieron a alguien que ella no quiere», advirtieron desde la Casa Rosada.
La elegida de Bullrich es Alejandra Monteoliva, actual secretaria de Seguridad Nacional. Desde el bullrichismo justifican su preferencia asegurando: «No sería un lugar político de una persona de ese porte para ese lugar pero sí de alguien que sabe un montón del tema y tiene gestión».
En la lista de posibles reemplazos también figuran Cristian Ritondo, Diego Santilli, Guillermo Montenegro y Diego Valenzuela. Sin embargo, un colaborador cercano a la ministra alertó: «Guarda que quizás ponés a un político que habla muy bien, todo bárbaro, pero en la gestión del Ministerio es un desastre».
El entorno de la titular de Seguridad insiste en que «Bullrich asume su banca sí o sí, no hay ninguna manera de que vuelva al Ministerio», y remarcan: «No va a ser una candidata testimonial. Va a asumir y va a ordenar el bloque ahí». La dirigente planea desde esa posición blindar al Gobierno ante los posibles choques que, según evalúan, impulsará la vicepresidenta Victoria Villarruel en los próximos dos años.
Si se concreta su plan y Monteoliva llega al Ministerio, en el bullrichismo no dudan de que «Pato» seguirá influyendo desde afuera. «El joystick ya lo tiene y lo conoce de memoria», comentan con ironía.
Entre los postulantes, Valenzuela suma puntos por su vínculo con la ministra. El intendente de Tres de Febrero es descrito como «un hombre de Patricia», algo que le daría ventaja sobre otros competidores. Actualmente es candidato a senador por la primera sección de PBA y asegura que dejará la intendencia para asumir su banca, aunque, como remarcan en el entorno de Karina Milei, después de diciembre nada está escrito.
Bullrich también proyecta más allá de 2025. En su equipo estiman que en la Ciudad «mide muy bien, podemos sacar 50 puntos», un resultado que podría darle un fuerte impulso político. Las alternativas que baraja son dos: disputar la jefatura de Gobierno porteño —un objetivo que acaricia desde hace años, aunque admite en privado que «me aburre ocuparme de los baches y los semáforos»— o integrar la fórmula presidencial con Milei en 2027 para buscar la reelección.
En caso de llegar al Senado, creen que no se quedará de brazos cruzados: «Puede ser, ya va a estar en el Senado. Igual ahí tal vez se aburre. Ella no puede estar aburrida o con pocas tareas, le gusta estar de acá para allá todo el día», confió un viejo colaborador.
Para 2031 tendrá 75 años y, según sus allegados, su deseo de ser Presidenta sigue intacto. «No frena nunca ella, va a frenar el día que ya no esté más», afirman en su círculo. La incógnita es si se animará a enfrentar a Milei en 2027 o si preferirá esperar otros cuatro años para dar el salto.
