Manu brilla en los Spurs y tiene muchas chances de estar en la cita del 20 de febrero.
Domingo 20 de febrero de 2011. 17 horas. Staples Center. Los Angeles, Estados Unidos. Ya están el día, la hora, el estadio y la ciudad. Sólo faltan los protagonistas del show por excelencia que ofrece la NBA al mundo: el Juego de los Estrellas. Y no hay que sacar agua de abajo de las piedras ni ponerse un pañuelo con arabescos delante de una bola de cristal para sostener que si no se produce una hecatombe, un problema físico o un boicot de los entrenadores de la Conferencia Oeste, Emanuel Ginóbili jugará ese día el segundo All Star Game de su carrera.
Es el mejor jugador del mejor equipo, San Antonio Spurs. Es la primera carta ofensiva de la franquicia. El número 20 se hace camiseta blanca y negra en Texas. Es elogiado hasta por los entrenadores y jugadores rivales.
Y sus números asombran al llevar nueve temporadas en la NBA. Con tres anillos, claro. Pequeño detalle.
En casi 32 minutos por partido, récord personal en temporada regular , promedia 18,7 puntos (26° goleador de la NBA), 4,8 asistencias, 3,6 rebotes y 1,7 robos (11° en la Liga), con una efectividad de 44 por ciento en tiros de campo. Además de ser el segundo mayor triplero de la Liga, con 81 conversiones, a cuatro de Dorell Wright, de Golden State, quien lo superó en la última semana.
Su goleo se potencia más allá de los 18,7 tantos, porque apenas Kevin Martin, el tirador de Houston, 11° con 23,2 puntos, promedió el mismo tiempo en cancha que Manu . Y entre los 50 máximos anotadores, sólo Wesley Matthews (47° con 15,8 puntos de promedio en casi 31 minutos) jugó menos tiempo que él. Es decir que Ginóbili produce más en menos tiempo.
Para muestra, lo que sucedió en la victoria de los Spurs sobre Washington, el 26 de diciembre. San Antonio no podía cerrar el partido y tras no anotar durante 3m37, el entrenador Gregg Popovich no quiso saber más nada. A falta de 1m55 para el final, mandó a la cancha al bahiense.
Manu entró, le robó la pelota a Nick Young y se fue hasta la volcada. En la siguiente acción, John Wall erró para Washington, Young tomó el rebote ofensivo y Manu volvió a robársela. Se ligó una falta y remató anímicamente a Washington. ¿Qué hizo Popovich? Lo sentó después de hacer estragos en...
¡21 segundos! Los titulares para el Juego de las Estrellas se conocerán el jueves 27, de acuerdo al voto por Internet. Que es muy polémico. Sólo basta ver que el pivote más elegido por el Oeste es el chino Yao Ming, que sólo jugó 5 partidos. Y claro, son 1.355 millones de habitantes.
Hoy los titulares serían, en el Este, Rajon Rondo (777.310 votos), Dwyane Wade (938.402), LeBron James (969.459), Kevin Garnett (712.555) y Dwight Howard (988.572). Y en el Oeste, Chris Paul (585.690), Kobe Bryant (1.153.694), Kevin Durant (735.521), Carmelo Anthony (602.516) y Yao Ming (637.527).
Ginóbili suma 403.632 votos y es el tercer “guardia” más elegido, según la categoría que en Estados Unidos agrupa a bases y escoltas. Al no entrar de titular, ¿de quiénes depende el ingreso de Manu al All Star ? De los 14 DT del Oeste que no lo dirigen, porque Popovich no puede votar a sus jugadores.
¿Podrán obviar al mejor jugador del mejor equipo? ¿A ese todoterreno que les gana partidos? No serían creíbles.
Más aún teniendo en cuenta que los cinco jugadores que siguen a Manu en la elección de la gente son bases: Steve Nash, Deron Williams, Jason Kidd, Russell Westbrook y Tony Parker.
El mayor desplante que sufrió Ginóbili en la NBA fue no haber sido elegido Jugador Más Valioso de la final ganada en 2005 a Detroit. Si el 3 de febrero no lo eligen para el Juego de las Estrellas, no lo sentirá. Pero sería un papelón no verlo en Los Angeles justo el 20 de febrero, el mismo día que se graduó de All Star en Denver, donde hace seis años le decía a Clarín: “Me cuesta creerlo y decirlo: soy una estrella” .
