El vicepresidente de la Nación y el titular del Comité Nacional del radicalismo se disputan la precandidatura para batallar contra el alfonsinismo. El vicepresidente está en baja y se ganó el enojo de muchos correligionarios por sus indefiniciones, que recibieron con simpatía las expresiones del senador al postularse como uno de los posibles precandidatos a presidente
La expresión del presidente del Comité Nacional del radicalismo, Ernesto Sanz, al postularse como uno de los hombres con capacidad para ser el precandidato presidencial del radicalismo, puso en aprietos al cobismo.
El vicepresidente de la Nación ha perdido poder dentro del partido, ya no tiene la conducción en los bloques partidarios en ambas Cámaras legislativas, y su imagen ha caído luego de la muerte de Néstor Kirchner.
Todo este escenario permite afirmar algo por lo seguro: el afianzamiento de la figura de Ricardo Alfonsín. Aquellos que buscan disputarle poder en el partido y una virtual candidatura analizan escenarios posibles para ganarle la pulseada.
Un hombre del histórico armador Enrique “Coti” Nosiglia, el senador pampeano Juan Carlos Marino, fue uno de los principales dirigentes que evitó que lleguen a buen puerto las intenciones del cobismo de destronar a Gerardo Morales de la conducción de la bancada en el Senado. En Diputados, Gil Lavedra conducirá a los correligionarios y Silvana Giudici continuará en la secretaria parlamentaria. Son dos legisladores que no se cuentan en las filas cobistas.
Mientras Cobos siga sin definir sus intenciones, serán cada vez más los dirigentes que abandonen su espacio para adherir a Ernesto Sanz.
Otro dato en contra de las intenciones de Cobos es el apoyo que ahora parece expresar Federico Storani a la pronunciación de Sanz. Junto a Moreau, quien reclama más liderazgo, habían sido dos de los históricos que apoyaron al mendocino en las internas bonaerenses y ahora parecen más alejados. Jesús Rodríguez es otro que se encolumna detrás de Sanz.
Como sea, por la pasividad de Cobos o por la perdida de su imagen positiva, cada vez son más los referentes que festejan el anuncio de Sanz de proclamarse como uno de los que disputará la precandidatura en la interna.
La reforma de la ley electoral y la organización partidaria serán claves. No quieren que Cobos dispute contra Alfonsín en una interna cerrada donde solo voten radicales. Pero la figura del mendocino cobra fuerza si todo se define en una interna abierta, donde puedan participar independientes y extrapartidarios.
Cobos parece no negociar su pedido de licencia en marzo para dedicarse a las internas. Sanz siente que la única manera de no allanarle el camino al alfonsinismo es dar la batalla lo más pronto posible. Y desde el MORENA que encabeza el Diputado Nacional sienten que las indefiniciones de los rivales internos dinamitan las posibilidades del radicalismo en su conjunto.
