Rupturas, denuncias por nepotismo y el uso de organismos del Estado con fines proselitistas profundizan la crisis de La Libertad Avanza en Hurlingham, en medio de una interna que ya desbordó a toda la Primera Sección.
La interna libertaria volvió a mostrar señales de fractura, esta vez en Hurlingham. Dos concejales de La Libertad Avanza en el distrito, Roque Belizán y Claudia Serratti, decidieron romper con la conducción política local encabezada por Rafael De Francesco. La decisión expuso conflictos que se replican en distintos municipios del conurbano bonaerense, donde se multiplicaron las críticas al armado territorial de Sebastián Pareja, operador clave de Karina Milei en la provincia.
Belizán explicó su salida con una acusación directa: “Jamás nos hizo participar en una decisión y se corta solo, no nos integra. Con sólo ver sus redes sociales uno se da cuenta de lo que pasa”. El malestar alcanzó a Ramón “Nene” Vera, el principal aliado de Pareja en la Primera sección electoral. Aunque formalmente se retiró de la coordinación seccional, delegó el cargo en su hija, Andrea Vera, y conservó su influencia.
En Hurlingham, Vera sostiene políticamente a De Francesco, que también optó por rodearse de familiares. Su hijo, Fabricio De Francesco, asumió funciones en oficinas locales de organismos nacionales, como PAMI y ANSES. Además, el dirigente planea impulsar a su esposa, María Marta Roaro, como candidata a concejal este año.
El uso de dependencias estatales con fines políticos agravó la interna. La disputa entre Sebastián Pareja y Santiago Caputo por el control del PAMI se profundizó con denuncias de retornos y manejo discrecional de recursos. Caputo, que disputa poder dentro de La Libertad Avanza, ya empezó a cuestionar la forma en que Pareja designó a algunos candidatos que califica como parte de la “casta”.
El quiebre de bloques se repite en varios distritos. En Hurlingham, los concejales tomaron distancia como grupo, y la situación podría repetirse en municipios cercanos, según trascendió desde la estructura libertaria.
La crisis no se limita a un solo distrito. En San Martín, Tigre, Morón, Ituzaingó, Moreno y San Fernando, también se registraron disputas internas. En uno de esos municipios, incluso, una pelea estalló durante la inauguración de una unidad básica. Los problemas surgieron por la concentración de poder en manos de Vera, a quien Pareja respaldó sin consulta con las bases.
Además del conflicto político, los referentes libertarios montaron operativos móviles con servicios de PAMI, ANSES y RENAPER en los que incluyeron cartelería con nombres de sus candidatos. En la Primera sección electoral, esta estrategia generó rechazo interno y comparaciones con prácticas históricas de La Cámpora.

