A través de los medios de prensa amigos, Kirchner reflota tenuemente la causa de irregularidades en la entrega de medicamentos de la obra social de camioneros. Ante el crecimiento de Moyano, puede ser el único elemento que le quede al ex presidente para no ceder ante todos los pedidos del líder de la CGT. Los resultados en las elecciones de la CTA jugaron a favor del actual titular del PJ bonaerense.
Hace algunas semanas, Hugo Moyano recibió una mala noticia judicial en la causa en la que se investigan supuestas irregularidades en la adquisición de medicamentos a través de la obra social de los camioneros. El caso lo lleva adelante el juez federal Claudio Bonadío.
La Cámara Federal confirmó el rechazo de un pedido de nulidad que había realizado el líder sindical, al entender que el fiscal no había sido anoticiado del rumbo que llevaba la causa. El abogado de Moyano, Daniel Llermanos, había argumentado que el fiscal no había sido avisado de una serie de medidas de pruebas y actos ordenados por el juez y por eso la causa no era válida a partir de la hoja 137. De todas formas, con la decisión del juez, los argumentos de Moyano fueron desestimados y la causa seguirá su curso.
Ahora, con el nombre de Moyano utilizado en los medios para informar sobre otras cuestiones, el siempre útil al poder de turno Eduardo Feinmann, periodista del canal C5N, reflotó el tema sin ninguna razón aparente. Al menos a lo que refiere estrictamente a los avatares de la actualidad.
Una lectura en el ambiente político es que a través del polémico periodista, el ex presidente Néstor Kirchner envió un mensaje a Hugo Moyano. El camionero acumula gestos de poder, como asunción al frente del PJ bonaerense, la convocatoria a la primera reunión de consejo de partido donde se llamó a una afiliación masiva, el desafío implícito a un cierto sector que no ve con buenos ojos su conducción, los preparativos para el acto en River Plate, o los pedidos de mayores espacios parlamentarios para el “espacio trabajador”.
Para colmo, hasta la suerte pareció jugarle en favor a Moyano cuando Pablo Micheli está a punto de confirmar su triunfo en las pasadas elecciones de la CTA. Hugo Yasky quedaría relegado del poder y Kirchner perdería un aliado en el sector gremial.
Ese escenario lo deja a Moyano con el precio muy alto y como único sindicalista con poder real para tejer estrategias con Kirchner. El ex presidente enfrenta la posibilidad de no poder decir que “no” a los pedidos del camionero. Así las cosas, los favores de los jueces allegados al poder, que puedan incomodar al líder de la CGT, son siempre un as bajo la manga para utilizar en los momentos más necesarios.
