La jornada de debate duró cerca de tres horas. Los principales impulsores del tratamiento del tema fueron Periodismo y Bellas Artes. El Decano de Medicina fue silbado por su exposición y desató la polémica cuando colocó sobre su banco dos frascos con embriones. La votación final fue de 51 positivos, dos negativos y tres abstenciones.
Ayer, por la mañana el Consejo Superior de la Universidad Nacional de La Plata llevó a cabo su tercera sesión ordinaria del año, con un tema polémico en el orden del día: un pronunciamiento sobre la despenalización del aborto. Dicha iniciativa ya contaba con el visto bueno de tres unidades académicas: Periodismo, Bellas Artes y Exactas.
La jornada se articuló con una mesa de debate que incluyó representantes de varias disciplinas y que se encontraba abierta a la comunidad. Así, la titular de Periodismo, Florencia Saintout fue la primera en fogonear la discusión cuando afirmó “hablo como peronista y como periodista, estamos a favor porque es un problema que existe y las leyes de penalización no lo han impedido. Al contrario, se registran 500 mil casos al año y las principales víctimas de la clandestinidad son las mujeres pobres”, a lo que agregó “no es sólo una cuestión de género sino de clase”.
Asimismo, el decano de la Facultad de Humanidades, Aníbal Viguera se refirió a las “condiciones terribles que genera la clandestinidad”. Además, el titular de esa casa de estudios distinguió en las primeras semanas del embarazo lo que prevalece es la elección por un proyecto de vida de la mujer o la pareja y afirmó que “es ella quien debe decidir”.
Por su parte, el gremio de los docentes le cedió la palabra a Estela Díaz, integrante de una de las organizaciones promotoras un proyecto en Diputados. Díaz reclamó para que “estas prácticas sean atendidas como otras en el sistema de salud”.
EL VOTO NEGATIVO
Los que se pronunciaron en el contra de la despenalización del aborto fueron el decano de la Facultad de Medicina y el profesor de Humanidades Juan Nápoli. En cuanto a las abstenciones fueron las tres de Económicas: Martín López Armengol (decano), Luis Scuriatti (docente) y Carlos Carrizo (graduado).
Durante su exposición, Martínez cuestionó la validez de los estudios “en nuestro país no es precisamente una característica saliente del sistema sanitario tener datos estadísticos confiables, no solo en este tema sino en otros”. De la misma manera se refirió a los estudios científicos citados al tiempo al que llamó a contraponerlos con la “Declaración Universal de los Derechos Humanos o de los Derechos del Niño por Nacer”. El titular de la unidad académica se apoyó en el concepto de que la “vida se considera desde el momento de la concepción”.
Martínez le incorporó a un discurso soberbio por demás para con el resto de sus pares, la presentación de dos frascos con un embrión cada uno, señalando que en el de 6 semanas ya se podían observar “todos sus órganos”.
En tanto, el docente de Humanidades, Juan Nápoli coincidió en apoyarse en el derecho a la vida afirmando que “el principal derecho es el de nacer” y remarcó que “cuando se amplía un derecho se reduce otro, y aquí entran dos en colisión”, con respecto al de la madre y el hijo.
RESOLUCION FINAL
Finalmente en la sesión se resolvió aprobar tres artículos siendo el primero el que hace referencia al pronunciamiento “a favor de un cambio en la legislación nacional en el sentido de la despenalización de la interrupción de embarazos”. También se bregó por “el derecho al aborto legal, seguro y gratuito en términos que establezca la ley”; y tercero, por la implementación de “políticas de educación sexual y prevención de embarazos no deseados”.
