El presidente de esa cooperativa de San Miguel explicó que la ley de expropiación de la empresa vence el 17 de octubre y aún no tienen asegurada su continuidad, lo que pone en riesgo la situación laboral de doce obreros y sus familias.
Ubicada en la calle Primera Junta y la Ruta 8, en San Miguel, Cootragas es una cooperativa que desde hace cinco años está trabajando por el amor propio de los doce obreros que la integran. La ley de expropiación nacional permitió que la empresa pueda continuar pero este 17 de octubre vence el plazo y aún no se sabe si podrá seguir funcionando.
Juan José Matera, presidente de la cooperativa Cootragas habló con La Noticia Web sobre la situación que están atravesando. “A nosotros se nos terminan los plazos de lucha porque somos una empresa recuperada con la que tenemos una expropiación por cinco años y se termina la expropiación”, sostuvo.
Matera, por otra parte, explicó que desde la Secretaría de Desarrollo Social de la Nación, que conduce Alicia Kirchner, recibieron un subsidio con el cual pudieron implementar el plan de la garrafa social ya que tenían los elementos necesarios y el conocimiento de manejar ese producto. Pidieron que sean solidarios con la cooperativa para conseguir el producto pero desde la Secretaría de Energía de la Nación les contestaron que Cootragas es una cooperativa clandestina. “Esto le cayó mal a Desarrollo Social y a Kirchner. ¿Clandestina?, ¿cómo?, si nosotros tuvimos que presentar toda la documentación referente, incluso fuimos investigados uno por uno los socios… esto marcó los límites que hay con las secretarias y también el gran monopolio que es la energía”, agregó.
Programa social
Matera recuerda que fue muy difícil recuperar la empresa pero que fue todo un logro también poder aplicar el programa nacional de la garrafa social. Ello fue posible además por la colaboración del secretario de Trabajo de José C. Paz, Carlos Urquiaga; “Hemos podido colocar la garrafa social en los barrios del municipio y estamos enmarcados en eso, entregando la garrafa social en las distintas casas de los barrios”.
Del mismo modo explicó que durante el invierno es inevitable que se produzca un faltante del producto por la mayor demanda; “La garrafa social estaba 16 pesos, nos subieron el precio a nosotros pero la vendemos a 20 pesos”, sostuvo y agregó otro hecho que se produce inevitablemente: “Es de público conocimiento que la gente, con este faltante de gas, ande con una garrafa al hombro buscándola y cuando la encuentra se la cobran 35 o 40 pesos. Nosotros fuimos los primeros en denunciar este tema, que la garrafa social no llegaba a quien le corresponde”.
La garrafa social es una ley nacional la cual solamente se puede conseguir en las plantas fraccionadotas o en algunos depósitos importantes. Allí la gente va con la garrafa y se la cobran 16 pesos.
Si bien están esperando que “la guillotina caiga” por el lado del vencimiento de la expropiación, desde la cooperativa intentan por todos los medios de conseguir un apoyo publicitario o municipal que les de un plazo más para seguir cumpliendo con el programa de la garrafa social.
Consultado sobre si tuvieron alguna respuesta en los municipios de la región, Matera aseguró que existe un acercamiento con el gobierno de José C. Paz; allí están haciendo gestiones y tratando de ver cómo se podría implementar la continuidad de este pedido que hay que hacerlo en el gobierno de la provincia de Buenos Aires.
“El plazo de la cooperativa se vence el 17 de octubre. Tenemos que presentarnos un mes antes para ver que nos van a exigir y ahí les presentaremos los elementos que tenemos: el plan social que estamos cumpliendo y otras tareas que tiene la cooperativa, como la realización de talleres”, finalizó Matera.
