Michetti deberá definir en los próximos días si será candidata a jefa de gobierno el año próximo. En una etapa difícil del Pro, sumergido en crisis debido a los avatares que sufre su líder Mauricio Macri, la diputada nacional se encuentra en un momento crucial. Resistencias dentro de la fuerza. El futuro del partido, a todo o nada.
Por Adrián Cordara
La diputada nacional Gabriela Michetti, hace tiempo que pregona un perfil bajo, como resultado del difícil momento que está viviendo el Pro y sobre todo su líder político Mauricio Macri. La fuerza se encuentra en pleno conflicto y la gobernabilidad de la ciudad está en una situación caótica. La causa de las escuchas, el derrumbe del gimnasio en Villa Urquiza y la toma de escuelas están dejando huellas indelebles en la gestión.
En este contexto, Michetti, deberá decidir en los próximos 60 días si será “la” candidata del Pro para la jefatura de gobierno de la ciudad. Se sabe que Mauricio “está jugado” y va a apuntar los cañones sí o sí a ganar la presidencia, apostando a todo o nada. Gabriela, tiene buena consideración en la gente y mide bien en las encuestas, dos datos para no despreciar en la actualidad del Pro.
Sin embargo, Michetti aún no está convencida. Cree que, debido al contexto, Mauricio debería apuntar a una segunda gestión en la ciudad de Buenos Aires y dejar su sueño presidencial para el 2015, cuando se supone, las “aguas” estén más tranquilas. Lo cierto es que la diputada nacional es número puesto para ser la candidata en la ciudad y la decisión final tendrá que conocerse antes de fin de año.
Pero Gabriela, también tiene resistencia dentro de la fuerza. Se trata de varios dirigentes de peso que la resisten. Uno es el conocido jefe de gabinete de Macri, Horacio Rodríguez Larreta, quien quiere lo mismo. La relación con Cristian Ritondo, titular del bloque de legisladores del PRO de la ciudad de Buenos Aires es cada vez más tensa y el empresario de la construcción Nicolás Caputo, mano derecha de Mauricio Macri le teme a un triunfo de la diputada en la ciudad.
