El jefe comunal observa con recelo los vaivenes políticos. Su alianza con el kirchnerismo puede restarle votos en 2011, pero su continuidad también correría riesgos si no acompaña al Gobierno. En el distrito hay escasez de obras y quedan pendientes temas como la implementación de las cámaras de seguridad. Y su reconciliación con Alonso reavivó las internas del oficialismo.
Por Elisa Rossi
Como hombre amante del fútbol (en especial de Boca), resulta una obviedad que para el intendente de Tres de Febrero, como para la mayoría de los vecinos de su distrito, estos días están teñidos por el Mundial de Sudáfrica. Sin embargo, a diferencia de la gestión que parece funcionar en piloto automático, la pelota no detuvo la actividad política.
Quienes conocen a Hugo Curto dicen que no atraviesa su mejor momento, y uno de los aspectos que más le molesta es la incertidumbre que rodea hoy la coyuntura nacional y local, propia de los gobiernos kirchneristas. Además, el panorama para 2011 aparece complejo y de difícil resolución: con los k no existe una victoria garantizada, pero ir en otro armado es peligroso.
Tras la consulta con varios dirigentes, La Política On Line deslizó, “el intendente que no acepte aliados K en sus listas u ose apadrinar una nómina del peronismo disidente tendrá, como mínimo, un rival apadrinado por Kirchner dispuesto a poner en riesgo su continuidad”. En ese sentido, una piedra en el camino podrían ser los movimientos sociales, hasta hoy afuera de la estructura curtista. E incluso Moyano y compañía.
De todos modos, en público el metalúrgico mantiene sólida la relación con el Gobierno. La semana anterior participó junto a otros jefes comunales de una reunión en Olivos con Néstor Kirchner. Y unos días antes fue la Presidenta quien visitó Tres de Febrero, ocasión en la que entregó viviendas y defendió la Ley de Medios. Y el intendente aprovechó para cargar contra Clarín.
No obstante, dicho evento dejó un sabor agridulce. Aunque la mandataria estaba de muy buen ánimo, varios funcionarios locales tomaron nota del malhumor entre la gente de Altos de Podestá – que adquiere su vivienda mediante créditos hipotecarios -, barrio elegido para un acto que contó con escaso público.
En el plano distrital uno de los temas más álgidos aún no fue resuelto: la implementación del Programa de Protección Ciudadana; cuestión que hasta hizo tambalear la continuidad del secretario de Gobierno, Daniel Pietrantonio. En otro orden fue implementado a partir de junio –acá tal vez algo tuvo que ver el Mundial…- el incremento del 20% en la tasa de ABL.
En este contexto, mientras varios dirigentes analizan qué pasos seguir, Horacio Alonso es el único que se anima a realizar actos partidarios avalando una nueva reelección de Curto. Lo curioso es que el conductor de la agrupación José Ignacio Rucci y referente de “Momo” Venegas no pertenece al riñón oficialista, incluso como él asume resulta “refractario” para varios curtistas.

