El vicepresidente profundizó su distancia con el alfonsinismo. No tolera que ese sector se haya adjudicado el triunfo de Martín Farizano en Neuquén. El mendocino piensa recorrer el país y apunta a una interna abierta dentro del Acuerdo Cívico y Social.
La interna radical caló hondo en el cobismo. El triunfo de Ricardo Alfonsín obligó a repensar estrategias y el vicepresidente lanzó dardos. Es recordara su frase en twitter: “Para ganar el mundial hay que ganar todos los partidos”, expresó con la mitad de sus intenciones en Sudáfrica 2010 y la otra en las elecciones ejecutivas del 2011. Pero las chicanas post internas radicales no se limitaron solo a un convite a su rival a reencontrarse en internas abiertas.
En el seno del cobismo creen que lo de Neuquén “no puede tolerarse”. Miguel Farizano triunfó en la interna provincial para definir el candidato a gobernador de 2011. El ganador nunca abandonó la Concertación K y en el círculo del mendocino afirman que recibió ayuda del gobierno y que se impuso por muy pocos votos. En contrapartida, creen que su rival, Horacio “Pechi” Quiroga, fue uno de los que se alejó del hibrido oficialista que buscó aglutinar radicales.
Por estas razones es muy mal visto que el alfonsinismo se haya adjudicado el triunfo como otro revés para Cobos. Los allegados al mendocino, y el propio vicepresidente, se embroncaron con esto.
Analizando el escenario, Cobos habría decidido ir más allá de su rol institucional. Sumaría un fuerte tono político con recorridas y visitas a todo el país, algo que no hizo en el conurbano antes de las internas radicales.
De todas formas, las definiciones electorales no aparecerán hasta el año próximo, cuando comenzará la campaña. La intención de Cobos es que la UCR conforme un frente para dirimir candidaturas en una interna abierta. En este sentido, seguiría al pie de la letra la Ley de Reforma política recientemente sancionada.
Ahora, la batalla con el alfonsinismo tiene un capítulo inmediato: la discusión sobre las internas abiertas. Es la definición más importante. Pero antes, tanto el diputado como el vicepresidente buscan no dormirse en los laureles, saben que de cualquier modo deberán tener presencia en el territorio. Alfonsín acertó la estrategia antes de la interna, y Cobos busca repetirla.
