Cuatro especialistas en comunicación desgranaron el rol de las web site y las redes sociales en los medios y en la política. Abordaron aspectos sociales, históricos y culturales. También analizaron los alcances de Internet en la difusión político partidaria.
Luego de la jornada inaugural que tuvo como platos principales la conferencia del catalán Toni Puig y la apertura oficial, que contó con las presencias del gobernador Daniel Scioli y el intendente Ricardo Ivoskus, una de las mesas debate del jueves 29 de abril consistió en “Comunicación gubernamental en Internet”.
Los panelistas, quienes dejaron en claro que los medios sociales están modificando hábitos, fueron Augusto Erbin, consultor de marketing político; Lucrecia Sotelo y Matías Barrionuevo, de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral; y Eduardo Román, director del portal La Noticia Web. La moderación estuvo a cargo de Diego Diéguez.
Erbin mencionó que hay que adaptarse al entorno para “potenciar la comunicación y llegar a más usuarios”. A su vez señaló que “hay que repensar el portal gubernamental” y con tal fin debe analizarse las herramientas para generar una planificación comunicacional acorde al canal de difusión.
Concluyó que “los riesgos de no comunicar, incluidas las redes sociales, residen en una desconexión, un error que puede acarrear costos”.
Eduardo Román, con veinte años de experiencia en el periodismo regional, comenzó la disertación haciendo un repaso de los alcances de la dictadura en los medios de comunicación. También realizó un repaso de historial de los procesos de estatización y privatización, el surgimiento de las FM y la televisión por cable.
En dos momentos tuvo referencias polémicas del grupo Clarín. En primer lugar citó la postura del multimedio en la última dictadura militar, cuando no se citó la palabra “desaparecido” hasta después de la guerra de Malvinas. Y en referencia a la actualidad declaró que “fue atropellando a los comunicadores regionales”.
Asimismo hizo referencia al enfrentamiento actual entre Clarín y el Gobierno, y al "escrache" a periodistas. Aunque estimó que los comunicadores poseen cierto margen de maniobra en función de su libertad de expresión.
Tras remarcar que el momento de mayor libertad regional fue entre fines de los 80 y el 95, Román avanzó en el análisis y llegó a los 2000, cuando el desembarco masivo de Internet democratizó la difusión de contenidos. Por último, anticipó que la proyección para 2011 es que va a explotar la utilización de las redes sociales en la campaña política.
Sotelo y Barrionuevo, provenientes de Santa Cruz y con una clara postura anti k, aportaron una mirada social de la temática. Expresaron que las relaciones a partir de Internet cambiaron las nociones de tiempo – espacio.
En cuanto a las condiciones de accesibilidad consideraron que no hay que soslayar la capacidad de producir contenidos. En ese sentido compartieron un relevamiento hecho en esa ciudad en 2007que arrojó que sólo el 16% tenía acceso a la web.
Además, pusieron en duda las condiciones de igualdad a partir del acceso virtual; y por otro lado citaron caso testigo de un político opositor que por falta de recursos difunde sus acciones a través de Facebook.

