En el Concejo el curtismo y la oposición libran una batalla verbal política, aunque la actividad legislativa avanza a paso lento. El tratamiento del endeudamiento bonaerense disparó los principales cruces. Y un homenaje tuvo un desenlace inesperado. Martinelli y Alonso, en el ojo de la tormenta.
Algo quedó claro en la tercera sesión ordinaria del Concejo Deliberante: los cruces entre oficialismo y oposición responderán más a sus alineaciones políticas que al tratamiento de los expedientes, que en cada encuentro ingresan a cuentagotas.
De hecho, la polémica de la jornada giró en torno a un tópico provincial. Un despacho de comisión relacionado con la adhesión del municipio al Régimen de Responsabilidad Fiscal, mediante el cual se habilita el endeudamiento de la gestión de Daniel Scioli; la votación finalizó 15 a 7, con las negativas de la Coalición Cívica, Nuevo Tres de Febrero para la Unidad Popular, la UCR y el Partido Federal. Vale aclarar que el curtismo acompañó, pero ningún edil salió a defender la iniciativa.
Por otro lado resultó curiosa la repercusión que generó un decreto enviado al archivo referido al arbolado. Casualmente, en este punto se reforzó lo indicado al comienzo de esta nota, los dardos entre el oficialismo y la oposición excedieron el tema evidenciando la puja de fuerzas que habrá en el recinto.
Los ausentes fueron dos justicialistas, Ángel Torres, en plenos preparativos para la visita del gobernador al Barrio Ejército de los Andes, y Juan Carlos Bolischki; parece que el moyanista no atraviesa una buena etapa con sus aliados.
El encuentro, que se extendió media hora, comenzó con un homenaje del presidente de la bancada mayoritaria, Jorge Urrutia, quien recordó la primera sesión preparatoria del distrito, efectuada hace 50 años bajo un gobierno radical. Situación que Santiago Iuzzolino aprovecho para destacar las bondades de dicha gestión.
AL MARGEN
Más allá del desarrollo del orden del día, entre quienes asistieron a la sesión circularon con fuerza dos noticias. Una vinculada con el concejal de Unión Pro Luis Martinelli y otra, con el reincorporado a las filas curtitas Horacio Alonso.
Existieron incómodos trascendidos sobre una reunión entre el edil y dirigentes kirchneristas, que Martinelli insiste en negar, pero la otra parte ya confirmó. La cuestión es cómo tomarán esta movida en las filas del francisquismo.
Por otro lado, ese viernes 23 de abril, el piso de la Municipalidad apareció empapelado con volantes dirigidos al ex felipista, que para despistar lo citaban por su segundo nombre: “Papá volví, pero la plata no la traje, Fernando”. Es indudable que el regreso del hombre de Villa Bosch no es bien recibido por todo el arco curtista.

